El Cuerpo de Guardabosques de la provincia cubana de Camagüey
emprendió acciones para prevenir incendios forestales ante la cercanía
de la estación de pocas lluvias.
De noviembre a mayo transcurre el período de seca, cuando es mayor
el peligro de fuegos en las zonas boscosas y de sabana por la falta de
humedad en el suelo y la abundancia de hojarasca, principalmente en
los meses de febrero y marzo.
Una campaña dirigida por ese Cuerpo desde el actual octubre hasta
junio del venidero año, crea condiciones para evitar lo más posible la
ocurrencia de siniestros y divulga entre la población medidas que
impidan la aparición de factores propicios para generarlos.
En los últimos 10 años, esas catástrofes afectaron más de 12 mil
hectáreas de floresta en la provincia, que tiene un patrimonio
arborizado de unas 344 mil hectáreas, el 21.5 por ciento de su
superficie.
Junto al Cuerpo de Guardabosques participan en tareas de prevención
los ministerios de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, de la
Agricultura y del Azúcar, el Servicio Estatal Forestal y las
estaciones experimentales Forestal y de Suelos.
Desde hace unos años, investigadores de la provincia estudian la
pirología forestal, a fin de enfrentar los incendios en los bosques
con mayor conocimiento y de la forma más económica.
Camagüey tiene áreas boscosas de importancia en la Meseta de San
Felipe y Los Joveros, al norte de esta ciudad localizada a 540
kilómetros al este de La Habana, y en Monte Grande, al noreste, además
de los bosques naturales en las serranías de Cubitas y Najasa