Nada podrá bloquear a la Aurora

Texto y foto: Pastor Batista Valdés

LAS TUNAS.— Recordar detalles del pasado puede ser un excelente ejercicio de salud, sobre todo cuando asegura mucho más nuestro presente.

Luis Eloy Alonso afirma que ningún bloqueo podrá rendir a los vecinos de la barriada Aurora.

En ello coincidieron varios habitantes del reparto Aurora, en esta cabecera provincial, tras escuchar vivencias y consideraciones como las de Luis Eloy Alfonso, Evelio Batista Peña y otros vecinos, durante una jornada de reflexión popular acerca del bloqueo yanki contra Cuba.

Mariano Lores Betancourt y Ernesto Fidel Domínguez Mederos, funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores, acercaron a los tuneros a la aberrada política de las administraciones estadounidenses, empeñadas en obstaculizar toda forma de comercio con Cuba, asfixiarla e impedir su desarrollo.

Lores dejó bien claro que las "bondades" del Plan Bush y la "famosa transición" significan retornar a los días en que "miles de padres querían trabajar pero no hallaban dónde hacerlo; el parasitismo y el hambre mataban a los niños, podías morir sin asistencia social aunque te faltara una pierna e incluso las dos. ¿Jubilación, microuniversidades, policlínicos¼ ? Esos eran entonces sueños de utopistas.

Hay quienes imaginan que, por no haber vivido aquel tiempo las nuevas generaciones están lejos de tener conciencia del tema.

Daniela Pompa apenas tiene 12 años de edad. Cuando su mamá la vio caminar hacia el micrófono se estremeció. La niña solo había venido a acompañarla y sin embargo¼ "quiero decir que por culpa de ese bloqueo, en la piscina donde yo practico natación faltan recursos imprescindibles –dijo Daniela-, pero no nos vamos a rendir ni a dejar de triunfar en el deporte.

La adolescente pudo quedarse en silencio. También pudo ocurrir que ningún adulto interviniera, y aún así habría "hablado" el entorno mismo del reparto Aurora, un lugar yermo, solitario, "propiedad privada" hace 50 años, al que los niños, jóvenes y ancianos no pueden ya concebir si no es en compañía de ese excelente seminternado de primaria donde transcurrió la reflexión colectiva, sin los edificios y viviendas aledañas, sin la sala polivalente, el Banco, las avenidas, la Plaza de la Revolución y la tranquilidad, remontando altura más allá de los cometas empinados por las manos de los niños.

 

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