.—
Los residentes en Ciudad Sadr, un suburbio de esta capital, cuentan
sus muertos tras la arremetida hoy temprano de una fuerza combinada
estadounidense-iraquí contra esa área.
La relación oficial de víctimas fatales asciende a cinco, todas
personas de filiación desconocida, además de 20 heridos, resultado de
más de tres horas de redadas y asaltos de viviendas, según relatos de
testigos.
Portavoces norteamericanos dijeron que el propósito del ataque
contra Ciudad Sadr fue la captura de un alto jefe de la resistencia al
que no identificaron, pero eludieron aclarar si habían cumplido el
objetivo.
La operación, iniciada sobre las 03:00 (00:00 GMT), duró hasta las
06:00 y sigue a la conminación por el embajador estadounidense, Zalman
Khalilzad, y el general George Casey, jefe del contingente
norteamericano aquí, al gobierno para que controle la actual crisis.
Cerca de 90 soldados estadounidenses han muerto en lo que va de mes
en acciones de la resistencia nacional, balance que repercute de forma
negativa en la política estadounidense, centrada ahora en las
elecciones legislativas del mes próximo.
En rueda de prensa conjunta, el embajador y el general instaron al
gobierno del primer ministro Nuri al Maliki a poner coto a las
acciones de la resistencia, cada vez más audaces y mortíferas para las
tropas extranjeras.