Enseñar artes plásticas y en especial a los niños es un estímulo
y ejercicio vital de aprendizaje, afirmó Roberto Carlos Sánchez, uno
de los siete laureados en el Salón Nacional de Instructores de Arte
Restituto Pérez Fernández 2006.
Al término de la ceremonia de premiación, con sede en el Memorial
José Martí, el pintor de 21 años de edad dijo a la AIN que muchas
han sido sus satisfacciones como integrante de la Brigada José
Martí, ejército de la cultura y el humanismo que se alzó en este
espacio con dos premios y una mención.
Sánchez, ganador con la obra De lo amargo y lo bello 1y 2,
trabaja en el Instituto Preuniversitario de las Ciencias
Informáticas Pepito Tey, de Santiago de Cuba, y ha participado en
varias muestras personales y colectivas en las instancias municipal
y provincial.
También sus creaciones han sido expuestas en los salones "30 de
Noviembre" y en el convocado por la Asociación Hermanos Saíz, en el
contexto del aniversario 20 de la fundación de esa organización
juvenil.
Respecto a la pieza De lo amargo y lo bello 1 y 2, concebida con
la técnica de tinta sobre cartulina, comentó que forma parte de su
visión acerca del importante papel de la mujer como guía y ser
fundamental en la procreación, además de constituir un eslabón
fundamental para vida, con un concepto universal.
También fueron galardonadas en el Salón Nacional de Instructores
de Arte las obras El fruto deseado, de Luis Enrique Rivera; La lanza
más larga, de Julio César Junco; Falsas Cruces, de Osleidy
Hernández, Serie Carrusel, de Israel Dubois; Maquinaria cubana, de
Andrés Velasco, y Meditación, de Margot Rodríguez.
En esta ocasión, el espacio artístico que acontece cada año para
aglutinar a creadores de diferentes generaciones permanecerá abierto
al público hasta el 24 de noviembre.
Los premios y las menciones otorgadas constituyen las visiones
íntimas de sus autores desde la cotidianidad, traducidas en
iconografías diversas y poéticas particulares, mediante técnicas
tradicionales y experimentales.
Zulema Armas, directora de creación del Consejo Nacional de Casas
de Cultura, felicitó a los galardonados y recordó que ya en el país
existen cerca de tres mil instructores de artes plásticas, lo que
demuestra la validez del binomio docencia-creación artística y su
aporte al enriquecimiento espiritual del pueblo.