Un contingente integrado por 350 linieros, apoyados con los medios
de transporte y herramientas adquiridos por el país, emprenden la
tarea encaminada a lograr la máxima seguridad del servicio eléctrico y
reducir las pérdidas en transmisión y distribución.
Primeros nacionalmente en acometer esta fase de la Revolución
Energética, los pinareños han ejecutado ya 14 570 tareas de las 28 811
que se requieren, y están en condiciones de recibir el nuevo año con
el 60% del programa vencido.
Sobresalen hasta la fecha, la sustitución de 4 297 postes en
sistemas de distribución primaria y secundaria, reposición de 831
transformadores y cambio de 113 kilómetros de líneas por cables de
mayor calibre.
En este trabajo se da mayor prioridad a las zonas de bajo voltaje,
e incluye hasta la fecha la reposición de más de 13 000 acometidas, 15
500 metros contadores ineficientes y cerca de 128 000 breakers,
precisó el ingeniero Ariel Ramos, director técnico en la Empresa
Eléctrica Provincial.
Consideró de suma importancia para la población la labor que en tal
sentido se lleva a cabo, pues con la generalización de la energía
eléctrica como combustible doméstico, en determinados horarios la
demanda se incrementa considerablemente y requiere de instalaciones
capaces de resistir tal carga.
Tras la estabilidad alcanzada en la generación mediante la
instalación de nuevas capacidades, las mayores causas de interrupción
del servicio están dadas hoy por los trabajos de rehabilitación.
Tratamos de no interrumpir en las horas en que las familias suelen
preparar los alimentos, pero hay labores que una vez iniciadas no
pueden detenerse; en esos casos se avisa con antelación por los
canales correspondientes; reconocemos que es una molestia inevitable
pero que se revertirá en un mejor servicio, expresó Ariel Ramos.
En lo que va de año se registran 800 interrupciones menos que en
igual etapa del 2005 en el sistema de distribución primaria, aunque en
la distribución secundaria y los servicios no hay similar tendencia,
consecuencia de los incrementos en la demanda. Una vez concluida la
rehabilitación también en este aspecto habrá una mejoría sustancial.
Los cortes eléctricos provocados por transformadores defectuosos se
han reducido notablemente. No hay barrios que sufran "apagones" por
este motivo, a diferencia del pasado año cuando eran numerosos. Ahora
esos medios están en el municipio, y la respuesta ante una avería es
mucho más rápida.
Con 250 000 clientes en el sector residencial, equivalentes al 94%
de las viviendas existentes en todo el territorio, los trabajadores de
la Empresa Eléctrica pinareña no escatiman esfuerzos para adelantar
las labores que asumen como una gran responsabilidad: completar la
alegría por disponer ininterrumpidamente de esa energía, con la
satisfacción de ofrecer un servicio de óptima calidad.