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Gobierno de EEUU mantendrá estrategia en Iraq

WASHINGTON, 23 de octubre (PL).— Pese al apremio que significa el incremento de las bajas militares en Iraq, el gobierno estadounidense parece hoy aferrado a mantener la estrategia de guerra en la nación árabe.

El vocero de la Casa Blanca Tony Show, sostuvo hoy que no hay cambio, aún cuando la violencia tiene como blancos predilectos a los uniformados estadounidenses.

Este lunes el presidente George W. Bush se reunió con la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, y el jefe del Estado Mayor, Peter Pace, para continuar las consultas sobre la crisis.

Octubre se ha convertido en uno de los peores meses para los invasores desde marzo de 2003 y según fuentes estadounidenses el número de bajas llegó a 86, tras la caída de seis soldados el fin de semana.

Aún sin concluir, este mes ya es el más sangriento en lo que va de año, al superar por una docena de bajas a abril, que con 76 avanzaba en posición de privilegio en esta fatídica estadística, encabezada por noviembre de 2004 con 137 muertes.

Voceros militares estadounidenses están apesadumbrados por el fracaso de un plan del Pentágono para recuperar el control de la capital iraquí y enfrentar la creciente violencia.

Pese al despliegue de cerca de 30 mil soldados estadounidenses e iraquíes en la operación "Adelante juntos" desde junio, los resultados fueron "descorazonadores", según el general William Caldwell, vocero de los ocupantes.

A la presión sobre la Casa Blanca para un cambio de estrategia también contribuye el número de heridos, situado en más de 20 mil, según estadísticas.

Por otra parte, los iraquíes víctimas de la guerra se estiman en 665 mil desde el comienzo de la agresión en marzo de 2003 y julio de 2006, según fuentes norteamericanas independientes.

El incremento de los ataques contra los 140 mil soldados norteamericanos desplegados en la nación del Golfo Pérsico y la escalada de la violencia religiosa presionan a la Casa Blanca.

A escasas dos semanas de los comicios de medio término al gobernante se le hace difícil encarar una nueva estrategia ante el miedo a que esto influya en la percepción de sus compatriotas.

Hasta ahora, Bush y los republicanos vendieron el mensaje de que sólo ellos son capaces de resolver la situación, y que sus oponentes demócratas no son un eslabón confiable en la presunta lucha contra el terrorismo.

Por otra parte, medios políticos y de prensa estadounidenses esperan por el reporte de una comisión especial designada por el Congreso para hacer propuestas sobre Iraq.

Presidido por el ex secretario de Estado James Baker, republicano, el grupo pudiera sugerir la retirada negociada por etapas y discusiones con Irán y Siria, para garantizar la integridad y estabilidad del territorio iraquí.

 

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