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Una primera jornada de un paro nacional en Costa Rica comenzó hoy como
parte de las manifestaciones contra el Tratado de Libre Comercio (TLC)
con Estados Unidos, apoyado por el gobierno de Oscar Arias.
Desde siete puntos diferentes del país, marchan grupos
multisectoriales para converger en la Asamblea Legislativa, donde se
discute la ratificación del acuerdo comercial en la Comisión de
Asuntos Internacionales.
El TLC representa el desempleo, el hambre, la producción irracional
de mercancías, la falta de capital para las comunidades campesinas y
el fin de la seguridad social, argumentan los manifestantes.
Los movilizados denuncian la política de los poderes Judicial y
Ejecutivo por reprimir y criminalizar protestas populares.
Ratifican, asimismo, su solidaridad con la lucha de los
trabajadores del muelle de Limón contra el intento de la
administración de entregar a manos privadas la terminal.
Otros sectores vinculados al paro también acusan al gobierno de
cerrar todos los espacios de diálogo y tolerancia e imponer el
militarismo para aprobar a "sangre y fuego" el TLC con la Casa Blanca,
suscrito durante la administración de Abel Pacheco (2002-2006).
Ante este escenario, los obispos de la Conferencia Episcopal
llamaron a "dar un ejemplo al mundo, desterrando la posibilidad de una
confrontación violenta" en Costa Rica.