.— El presidente George W. Bush
intenta atraer más crédito popular al centrar sus recientes discursos
en la relativa expansión económica que atraviesa Estados Unidos,
reseñaron hoy analistas de prensa.
De acuerdo con el diario The Charlotte Observer, el Ejecutivo
republicano trata de desviar la atención de la desastrosa guerra
contra Iraq al hacer énfasis en el eventual boom financiero
norteamericano, reflejado en alzas de Wall Street.
A pocos días de las elecciones parlamentarias, el gobernante planea
continuar sus intervenciones públicas esta semana, cuando insistirá en
proclamar como éxitos de su administración las ganancias en las bolsas
neoyorquinas.
Sin embargo, la agresión de Washington contra Iraq también ha
marcado máximos históricos recientemente, con unos 23 mil 500 soldados
estadounidenses muertos o heridos por la insurgencia del país árabe.
Los republicanos necesitan ganar los comicios legislativos de
noviembre próximo para mantener el control mayoritario del Congreso
que disfrutan desde 1994, y garantizar un respaldo total a las más
polémicas decisiones de la Casa Blanca.
No obstante, según sondeos de opinión, la impopularidad de Bush
alcanza actualmente a alrededor del 54 por ciento de la población y
los últimos escándalos éticos del Partido Republicano ayudarán a
propulsar la caída del gremio en las urnas.
Una encuesta del diario USA Today y la agencia Gallup reflejó el
pasado miércoles que el 59 por ciento de los electores entregará su
sufragio a un parlamentario demócrata en las consultas del próximo 7
de noviembre para renovar los foros constituyentes.
Solo el 36 por ciento de los encuestados admitió preferir a los
republicanos, pese a que atraviesan una pésima etapa sobre todo debido
a la indecente conducta sexual del ex representante Mark Foley.