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Un cambio de fecha
El clavados quedó en lista de espera
Tres cubanos entrenan para la Superfinal del Gran
Premio. Guerra estaba necesitando un descanso
Rafael Pérez Valdés
rafael.p@granma.cip.cu
Los
tres mejores clavadistas cubanos de los últimos tiempos, José
Antonio Guerra, Erick Fornaris y Jorge Betancourt, entrenan en la
capital para hacer valer sus clasificaciones previas e intervenir en
la Superfinal del Gran Premio.
Esa competencia estaba prevista entre el 9 y el 10 de septiembre,
en el Distrito Federal, y ahora debe efectuarse el 17 y 18 del mes
próximo, también en suelo mexicano, pero en Guadalajara.
"El cambio parece haber sido por la situación creada con las
elecciones en ese país", indicó el ex clavadista Rolando Ruiz
Pedreguera, comisionado nacional, en declaraciones para los lectores
de Granma.
Luego de terminado el circuito de los Gran Premio, los cubanos
lograron puntuaciones válidas para tres clasificaciones.
Ellas fueron las de Guerra en plataforma (como segundo del
ranking); la del propio santiaguero en ese evento sincronizado junto
a Fornaris (terceros de la lista), y también la del capitalino en el
trampolín sincronizado de tres metros, en unión del matancero
Betancourt (cuartos en la citada clasificación), según los datos
aportados por el propio federativo.
Las clasificaciones para la tan esperada Superfinal les fueron
otorgadas a los cuatro primeros dúos del sincronizado, y a los ocho
mejores de los eventos individuales.
ARREGLOS EN PISCINA
El grupo se encuentra entrenando en agua desde hace unos 15 días,
luego de arreglos en la pileta de esta disciplina del Complejo
Baraguá (La Habana del Este).
"Se le hizo una rehabilitación, fundamentalmente del sistema de
burbujas, para poder ensayar el montaje de nuevos clavados.
Queríamos el arreglo antes de este momento... pero es difícil
planificarlo en medio de los entrenamientos. Hay que movilizar
varias esferas. Los juveniles se prepararon ahí para el Mundial de
agosto, al que no se fue", agregó.
La demora del inicio de los entrenamientos, según explicó, parece
haber tenido su lado bueno: el grupo principal pudo descansar más,
pues no lo hacía prácticamente desde un poco antes de los Juegos
Panamericanos de Santo Domingo.
"Y vino bien, ya que hay incluso en ellos sus lesiones de
sobreuso. Es que los diez metros son muy violentos, y los
clavadistas se resienten un poco. A José le venía bien este
descanso..." |