"La cultura es el alma de la nación", recordada frase de Don
Fernando Ortiz, marcó el espíritu del acto nacional de graduación de
la tercera hornada de instructores de arte, dedicada al cumpleaños 80
del Comandante en Jefe Fidel Castro y al aniversario 50 del Desembarco
del Granma.
En
la ceremonia, celebrada ayer en el teatro Karl Marx, que contó con la
presencia de Esteban Lazo, miembro del Buró Político; Lázara Mercedes
López Acea, miembro del Secretariado del Comité Central, y Julio
Martínez, primer secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas, el
ministro de Cultura, Abel Prieto, defendió la definición del sabio
cubano al insistir en que en nuestro país ambos términos "no pueden ni
siquiera imaginarse separados".
De ahí la importancia de contar con estos promotores que
contribuyen a transmitir la verdadera esencia de la cubanía en
contraposición a los valores mediocres que se derivan de los fetiches
neoliberales, según palabras de Abel, quien observó: "Nuestra cultura
nos habla de Patria".
El Ministro de Cultura precisó que ya el país cuenta con 9 506
brigadistas José Martí; y subrayó el papel que van cumpliendo en la
atención al movimiento de aficionados al arte entre los pioneros.
Forman parte de ese contingente los 3 200 egresados ayer de las
escuelas a lo largo de la Isla, representados en el acto por quienes
terminaron sus estudios en los centros de formación Eduardo García
Delgado (Ciudad de La Habana) y 13 de Marzo (La Habana). Todos
recibieron el título de Bachiller en Humanidades, el carné que los
acredita como miembros de la Brigada José Martí y un libro que
contiene Palabras a los intelectuales, de Fidel.
Tanto Yoanaris Neptuno, a nombre de los graduados, como Lisette
Atmeller, presidenta de la Brigada, señalaron el sentido de
responsabilidad que asumirán en su trabajo diario sin dar oportunidad
al cansancio y fortaleciendo el sentido de pertenencia local y
nacional.
La gala culminó con un magnífico espectáculo artístico, en el que
los instructores de arte mostraron su talento y en cuyo final vibró la
melodía Qué linda es Cuba, con la participación de la insigne
orquesta Aragón.