Un nuevo avance en el desarrollo científico-técnico de la cirugía
artroscópica del hombro dio el país con la realización del IV
Curso-taller de esa especialidad, celebrado en la central provincia
cubana de Ciego de Ávila.
Cirujanos, especialistas en Ortopedia y Traumatología,
anestesiólogos y otros expertos en operaciones de mínimo acceso
realizaron intervenciones quirúrgicas de forma demostrativa y
ofrecieron conferencias magistrales.
El encuentro estuvo presidido por el eminente ortopédico suizo
Eduard Buees-Watson, quien destacó la calidad profesional y entusiasmo
de los médicos avileños de esta rama de la medicina.
La cirugía por artroscopia se practica mediante unas pequeñas
incisiones en el hombro, por las cuales se introduce un instrumento de
alta tecnología conectado a un monitor para que los ortopédicos puedan
ver toda la anatomía de la articulación, apreciar las partes dañadas y
repararlas a fin de erradicar el dolor del paciente.
En cuanto al proceder anestésico en estas operaciones, el doctor
Lázaro Pérez Callejas, del hospital Antonio Luaces Iraola, dijo que se
utiliza la anestesia general y se mantiene al paciente hipotenso para
limitar el sangramiento.
Agregó que la hipotensión controlada depende de la vigilancia y
monitoreo constante para evitar riesgos, de ahí que la participación
de los anestesiólogos sea permanente e imprescindible en estos casos.
A pesar del bloqueo económico, financiero y comercial de los EE.UU.
contra Cuba —el más prolongado de la Humanidad— en el "Luaces Iraola"
se han realizado más de 200 operaciones de rodillas, 30 de hombros y
dos de tobillos a través del método de mínimo acceso.
Buees-Watson, viejo amigo de Cuba, dirige una clínica de su
especialidad en Berna, Suiza, en la cual hace de seis a ocho
artroscopias de hombro por semana, como promedio.