.—
El Defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, subrayó hoy que el
otorgamiento a Bolivia de la sede de la VIII Conferencia Internacional
de Instituciones de Derechos Humanos sobre Migración, es un
reconocimiento al proceso de cambios que vive su país.
Albarracín precisó que la realización del foro, entre el 24 y 27 de
octubre en la oriental ciudad de Santa Cruz, también responde a los
méritos de la gestión de la oficina que encabeza.
En la cumbre, agregó, representantes de 300 organizaciones
debatirán temas de interés común, entre ellos migraciones e
instituciones nacionales y el derecho a la educación.
Los delegados deliberarán además sobre la trata de personas, el
tráfico de menores y de órganos; y sobre la explotación sexual,
añadió.
El Defensor del Pueblo subrayó que en ese foro se lanzará un
mensaje a la comunidad internacional sobre cómo adoptar los
lineamientos para el respeto de los derechos humanos.
Asimismo señaló que por primera vez es motivo de atención de la
comunidad internacional la presencia de un presidente indígena en el
gobierno boliviano, la Asamblea Constituyente y el proceso de
transformaciones que encabeza Evo Morales.
Albarracín confirmó además que entre varios delegados de derechos
humanos existe la certeza de que Bolivia podrá salir adelante y
superar sus actuales y futuros desafíos.