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Las amplias posibilidades de triunfo del presidente venezolano, Hugo
Chávez, a menos de 45 días de las elecciones, provoca hoy un reajuste
de la oposición que va desde la radicalización del discurso a planes
subversivos.
Analistas locales resaltan la coincidencia de voceros opositores
que insisten en la necesidad de "defender el voto" y "ganar y cobrar",
cuando, paradójicamente, todos los sondeos otorgan a Chávez una
ventaja difícil de revertir antes del próximo 3 de diciembre.
Las declaraciones en ese sentido del principal candidato opositor,
Manuel Rosales, y otros voceros, prendieron la alarma en varios medios
que alertan sobre la posibilidad de que se esté fraguando un golpe
anticonstitucional so pretexto de un supuesto fraude electoral.
En este contexto Rosales, gobernador del estado Zulia, es sindicado
como un eje del proyecto dado su conocido apoyo a acciones
anticonstitucionales, como sucedió con el golpe de estado de abril de
2002 y su firma en un decreto para anular los poderes estatales.
Significativamente Rosales, quien había expresado a corresponsales
acreditados en Caracas que de triunfar continuaría suministrando
petróleo a todos los países, incluyendo a Cuba, modificó esta semana
su posición para defender el bloqueo de Estados Unidos a la isla.
En declaraciones telefónicas a una televisora de Miami, Rosales
aseguró que "una de nuestras primeras decisiones es suspender el
suministro de petróleo a esa isla hasta tanto no sea democrática".
Más que inconsistencia de posiciones, ese aserto fue interpretado
aquí como expresión del verdadero pensamiento del político zuliano,
mostrado ya durante el golpe de 2002, cuando el presidente de facto
Pedro Carmona decretó "ni una gota más de petróleo para Cuba".
Las posiciones públicas coinciden con denuncias de preparativos de
acciones subversivas y otros hechos que llevaron a legisladores
venezolanos a pedir a la población estar alertas ante posibles
intentos desestabilizadores en los próximos días.
En opinión de la diputada Iris Varela los grupos de la oposición
buscan generar una chispa para una eventual explosión social.
"Creo que la mano peluda de la oposición fascista y golpista está
detrás de estas cosas, como las manifestaciones y disturbios de los
últimos días", opinó Varela.
Recientemente, medios locales de prensa denunciaron la presencia de
grupos armados irregulares en algunas regiones del país, en lo que
pudieran ser preparativos para acciones subversivas.
El Jefe de Estado denunció también intentos de comprar a oficiales
de las fuerzas armadas para propiciar un enfrentamiento interno e
intentar así interrumpir la política nacionalista de defensa de la
riqueza del país sudamericano, quinto exportador mundial de petróleo.
Según su criterio, el gobierno del presidente George W. Bush está
detrás de los intentos anticonstitucionales de un sector opositor
venezolano, que ve en la subversión la única forma de contrarrestar el
respaldo popular.
Para el próximo período Chávez propone fortalecer el enfoque
socialista del proceso que encabeza desde 1999 y continuar adelante
con la política de integración regional en el plano internacional.
Rosales, promovido como el candidato unitario de varios grupos
opositores, propone el regreso a los conceptos neoliberales y el
acercamiento a Estados Unidos y la revisión de todos los convenios
internacionales de Venezuela en el plano externo.
Con sus declaraciones a la televisora estadounidense, Rosales
estaría asimismo incluyendo ahora en su programa la incorporación al
bloqueo de más de 40 años a Cuba, acción estadounidense que cuenta con
el rechazo de la mayoría de la población venezolana.