.— Los inmigrantes latinos en
Estados Unidos son en su mayoría ciudadanos pobres, clasificados hoy
por autoridades federales como pertenecientes a la clase trabajadora o
sociedad media baja.
Un informe citado por el diario The Washington Post asegura que a
medida que el número de hispanos crece dentro de la población
norteamericana, la proporción de pobreza de esta comunidad se duplica.
Actualmente los latinos y sus descendientes representan alrededor
del 25 por ciento del inventario total de pobres en Estados Unidos.
Residen en este país unos 41,8 millones de latinos (la primera
minoría de Estados Unidos), lo que equivale al 14,5 por ciento de la
población total. Hace 16 años, los hispanos eran la mitad, 22,4
millones.
Según el reporte del periódico capitalino, para los recién llegados
el escenario social es peor, mientras que muchos de aquellos que
llevan algún tiempo en este país perciben un salario promedio mensual
de 900 dólares, la mitad del sueldo mínimo oficial.
Los ingresos que reciben de sus empleos una mayoría de hispanos lo
destina a gastos relacionados con sus trabajos y necesidades básicas,
devolviendo casi un 80 por ciento de las entradas a las finanzas
norteamericanas.
Debido a la inmigración ilegal y la disparidad de la economía
doméstica, las filas de hispanos pobres en este país han crecido
durante el último lustro y sus mensualidades siempre están por debajo
de las devengadas por nativos estadounidenses.