La provincia cubana de Camagüey comenzó a producir un controlador
biológico, de rápida acción, para eliminar mosquitos y otros insectos
en la etapa larval que distribuirán en ese territorio y otras regiones
del oriente del país.
Sin secuela para el ser humano ni el medio ambiente, el biolarvicida,
se obtiene en una planta situada a las afueras de la ciudad de
Camagüey, que proyecta procesar 10 mil litros mensuales, refiere el
periódico Adelante en su edición digital.
Este controlador biológico es una sustancia con una formulación
acuosa y como ingrediente activo el Bacillus thuringiensis, destructor
de las larvas antes de llegar a la adultez.
Envasado en recipientes de cinco y 20 litros el producto pronto se
integrará a la lucha por reducir la densidad de mosquitos Aedes
aegypti, trasmisor de enfermedades.
El doctor José Raúl de Armas, epidemiólogo y jefe de la
dependencia, explicó que se realizó un trabajo de laboratorio para el
aislamiento y siembra de la cepa, incubar luego la bacteria,
transferirla al prefermentador y después al fermentador donde ocurre
la multiplicación del Bacillus