.— A pesar de los resultados de
las últimas encuestas, la campaña electoral brasileña sigue hoy su
curso y nadie considera esas cifras definitorias hasta que se conozcan
los resultados de las votaciones del 29 de octubre.
Tres institutos de pesquisas de opinión pública coincidieron en
afirmar que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva marcha en pos de
la reelección con una ventaja de más de 10 puntos sobre su adversario,
el social demócrata Geraldo Alckmin.
El Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadísticas (IBOPE)
reveló que Lula marcha con 52 por ciento de las intenciones de voto y
el aspirante opositor tiene 40 por ciento.
La encuestadora Vox Populi asegura que Lula lleva el 51 por ciento
de las intenciones de voto y Alckmin tiene el 41 por ciento, lo que da
una diferencia de 10 puntos.
Datafolha Planteó que después del debate del domingo último Lula
amplió la ventaja de siete a 11 puntos y aumentó de 50 a 51 por ciento
mientras Alckmin caía de 43 a 40 por ciento.
Pero la primera vuelta electoral confirmó que los resultados de
encuestas pueden sufrir alteraciones a dos semanas de las votaciones,
por lo que todos se cuidan mucho de manifestar opiniones.
De hecho, acaba de empezar la propaganda electoral gratuita
televisiva, que debido a lo atractivo de la imagen y la forma en que
son presentados los mensajes, puede influir en algunos
telespectadores.
También están pendientes dos debates electorales en los próximos
días que pueden tener efectos. Datafolha demostró que el del domingo
último alteró en elementos vinculados al oficialismo intentaron
adquirir burdamente con un cuatro puntos la correlación a favor de
Lula.