Augusto Pinochet fue despojado
nuevamente hoy de su inmunidad como ex gobernante para ser juzgado por
el asesinato en Uruguay del ex químico de la Dirección de Inteligencia
Nacional (DINA), Eugenio Berríos.
El fallo, adoptado por el pleno de la Corte de Apelaciones de
Santiago, permitirá al juez Alejandro Madrid -quien está a cargo de la
investigación- interrogar y eventualmente sancionar al nonagenario
general (r) por su presunta responsabilidad en el crimen.
Berríos fue sacado ilegalmente del país por la inteligencia militar
en 1991, cuando Pinochet mantenía su cargo de comandante en jefe del
Ejército, y trasladado a Uruguay para impedir que declarara en el
juicio por la muerte del ex canciller Orlando Letelier, en 1976.
El ex químico fue hallado muerto en 1995 de un disparo en la cabeza
en una playa del Pacífico uruguayo. Su última aparición pública fue
pocos meses antes cuando denunció ante una comisaría de ese país que
se encontraba secuestrado y temía por su vida.
La resolución de hoy -aprobada por 16 votos contra dos- se suma al
reciente desafuero del ex dictador por 27 casos de tortura y 32
secuestros permanentes acaecidos en el centro clandestino de la DINA,
conocido como Villa Grimaldi.
La defensa del ex gobernante tiene posibilidad, no obstante, de
apelar el dictamen ante la Corte Suprema, tribunal que tendría la
última palabra en este proceso.
Berríos, quien como químico era una pieza clave en la guerra
bacteriológica de los cuerpos represivos de la dictadura militar
contra los opositores políticos, es sospechoso de la misteriosa muerte
del ex presidente democristiano Eduardo Frei Montalva, en 1982.
En este proceso han sido encausados además tres militares uruguayos
-ahora bajo libertad condicional- que fueron extraditados al país por
solicitud de la justicia chilena.