Camagüey de nuevo en escena

Enrique Atiénzar Rivero

CAMAGÜEY.— Con el pasacalles gigante de artistas por la principal arteria vial de esta legendaria ciudad se descorrieron ayer las imaginarias cortinas del XI Festival Nacional de Teatro Camagüey 2006, establecido aquí como sede permanente desde 1983.

Esto no quiere decir que en Camagüey desde hace muchos días no se respire ambiente de teatro, incluso anoche como un hecho colateral el matancero Mirón Cubano inauguró en el lobby teatro La Edad de Oro la exposición fotográfica Cíclopes, en homenaje a Albio Paz, que recoge aspectos de la obra Juan Candela.

La inminente reapertura para la cita, con un mínimo de condiciones de la sala Avellaneda, cerrada desde 1989, llena de júbilo no solo a teatristas sino a la población agramontina que observa cómo se transforma para bien la casi centenaria instalación por la que transitaron célebres artistas, entre ellos Arquímedes Pous.

En esta ocasión reserva funciones con las puestas en escena de Stokman, un enemigo del pueblo, de Argos Teatro; Vagos rumores de Rumbos y Tigres, de Fortaleza de Cienfuegos.

Competirán 10 obras para adultos y 10 de niños, previamente seleccionadas por un jurado que recorrió las provincias, como parte del programa de este festival que persigue como objetivos mostrar una panorámica del quehacer escénico cubano y favorecer el intercambio de teatristas, amén de las obras en concurso y de otros espacios para el diálogo y la reflexión.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Especiales |

SubirSubir