PRAGA, 11 de octubre (PL). — La renuncia del
primer ministro checo, Mirek Topolanek, se hizo efectiva hoy, a una
semana de haberla presentado al presidente Vaclav Klaus.
Este último tiene previsto iniciar mañana consultas por separado
con los líderes de los cinco partidos políticos con representación
parlamentaria para tratar de conformar un nuevo gobierno.
Sin embargo, no se espera determinación alguna hasta después de las
elecciones municipales y de renovación de un tercio del Senado, que se
celebrarán el 20 y 21 de octubre. De ser necesario, estas últimas
tendrían una segunda vuelta una semana más tarde.
La Constitución checa otorga al presidente de la República una
segunda oportunidad de designar al primer ministro; en caso de
fracasar tocará el turno al titular de la Cámara de Diputados antes de
que sean convocadas elecciones adelantadas.
Topolanek perdió la semana pasada la votación de confianza en la
Cámara de Diputados, donde su partido Cívico Democrático (ODS), del
que Klaus es fundador y presidente honorario, dispone de 81 de las 200
bancas del legislativo.
Las elecciones del 2 de junio pasado resultaron en un empate entre
la izquierda y la derecha checas, con 100 diputados cada una.
Lo anterior implicó que Topolanek demorara casi tres meses para
completar su gabinete, integrado por nueve ministros de su partido y
seis sin filiación política.
Dado el fracaso del primer intento para formar gobierno, medios
políticos checos no descartan que Klaus se incline por designar una
figura independiente para que forme un gabinete de tecnócratas.