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El Tarot según Entenza
VIRGINIA ALBERDI BENÍTEZ
Perteneciente
a esa hornada de creadores que lejos del mundanal ruido capitalino
ha sabido armar una obra sólidamente argumentada, Hermes Entenza
(Sancti Spíritus, 1960) llega este octubre al Centro Provincial de
Luz y Oficios, en el núcleo histórico de La Habana Vieja, con
Moros y cristianos, una exposición de pintura sobre papel
manufacturado en la que recrea las piezas del Tarot y la iconografía
protocristiana, despojándolas de señales místicas en una operación
intelectual sumamente reveladora.
El
diablo, de Hermes Entenza. Pintura sobre papel manufacturado.
Con una depurada factura, que comprende desde la fabricación del
papel hasta la pulcritud de la ejecución pictórica, el artista
espirituano consigue transmitirnos la sensación de que estamos
observando documentos visuales antiguos.
Ese presunto envejecimiento de la imagen hace que contraste la
actualidad de una línea figurativa que refleja una iconografía
incisiva en sus propuestas reflexivas.
Es un juego con el tiempo y las ideas, sin que el peso conceptual
de las imágenes agobie al espectador, quien con solo un golpe de
vista entra en contacto con la intencionalidad del creador.
Esta se manifiesta de una manera muy coherente en el tratamiento
pictórico, aunque se perciban registros diferentes. De tal modo el
retrato de El juez denota, por la vía de una leve torcedura
expresionista en el rostro, una condición moral, mientras que en
El diablo explota lo caricatural —y la transgresión temporal—
con sorprendente sobriedad. También se aprecia otra cuerda, esta vez
lírica, en obras como El trueno, de exquisita composición.
Desde Sancti Spíritus, donde ha obtenido diversos reconocimientos
en salones de artes plásticas, Entenza ha sabido hacerse notar en
exposiciones realizadas en Estados Unidos, Alemania, España y
México, entre otros países.
Mirándose en retrospectiva, ha dicho: "Veo felizmente mi obra
como un fenómeno en proceso, polémico, desenfadado, con algunas
tribulaciones e intentos fallidos, y en otros momentos con logros,
pero cuajada de disímiles formas y estilos. Desde los ochenta he
tenido varias muestras personales y ninguna se parece mucho en lo
formal, mas si observas bien, descubres que en cada pieza hay un eje
o un lazo sanguíneo que las une". |