La rehabilitación de áreas afectadas por la minería forma parte de
las medidas que se toman en el municipio de Mayarí, en la provincia de
Holguín, para disminuir el impacto ambiental causado por esa actividad
económica.
En esa zona del oriente de la Isla se encuentran las reservas
minerales que abastecen a la fábrica de níquel René Ramos Latour, de
Nicaro, pionera de ese rubro en Cuba.
El programa de rehabilitación de los suelos dañados por la
extracción del mineral está dirigido a devolverle a la naturaleza del
lugar la vitalidad, recuperar la biodiversidad, restablecer el manto
freático por medio de pequeños embalses e incrementar las zonas
boscosas, destaca la versión digital del Semanario Ahora, de Holguín.
La parte técnica del proceso se enfoca en la confección de terrazas
semi inclinadas para evitar la erosión del suelo, mientras que la
biológica implica el aumento de las plantaciones de pinos,
fundamentalmente de la especie Cubensis, de la cual Mayarí es una
potencia en Cuba.
Con el fin de utilizar la capa vegetal por su fertilidad y
transportar especies autóctonas del lugar, desde hace tres años, esta
zona minera se explota y rehabilita al mismo tiempo, lo que permite
además disminuir la muerte de ejemplares plantados.
Desde 1970 se ha recuperado más del 71 por ciento de las 700
hectáreas afectadas, labor a la que se vinculan el Ministerio de
Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, la Empresa Forestal Integral de
Mayarí y la fábrica René Ramos Latour, entre otros.
Durante lo que resta del presente año se prevén rehabiltar por lo
menos 60 de las hectáreas afectadas.