|
Actualizado 3:00 p.m. hora local
Alta tecnología para los excluidosPor RONALD SUÁREZ RIVAS y ALBERTO BORREGO ÁVILA (Foto), enviados
especiales
SAN FELIPE, YARACUY.— Guillermo Fernández lleva seis meses en
Venezuela y aún no deja de sorprenderse con lo que ve: tumores
enormes, gastroenteritis crónicas, órdenes de análisis de hace tres
años, que los pacientes nunca se realizaron por no tener cómo
pagarlos.
EN
EL CENTRO DE DIAGNÓSTICO DE ALTA TECNOLOGÍA DE YARACUY LABORAN 20
ESPECIALISTAS CUBANOS
"Sabíamos que la mercantilización de los servicios médicos es el
peor drama del capitalismo, —dice—; pero nunca es igual cuando se
palpa con las manos".
Gastroenterólogo con más de 20 años de experiencia, en el hospital
León Cuervo de Pinar del Río, Guillermo asegura que todos los días
recibe en consulta casos que no tendrán solución, porque no se
atendieron a tiempo.
"Hay varios pacientes que estaban condenados a una muerte lenta.
Uno de ellos llevaba una neoplasia de recto desde hace años, y no lo
sabía. Sin embargo, aún puede operarse. Tuvo suerte".
En sus consultas, en el Centro de Diagnóstico de Alta Tecnología (C.A.T)
de Yaracuy, inaugurado recientemente, Guillermo y una veintena de
especialistas cubanos se esmeran en revertir la situación de una de
las poblaciones más pobres de Venezuela.
ALTA TECNOLOGÍA PARA LOS EXCLUIDOS
Tomógrafo, endoscopio, resonador, eco cardiógrafo, equipos de
última generación y valorados en varios millones de dólares;
posibilidades de diagnosticar cualquier patología, desde el cerebro
hasta los pies y de realizar 17 pruebas a 120 muestras de sangre en 60
minutos, están ahora a disposición de los más de 570 000 habitantes de
Yaracuy, en el centro-oriente venezolano, a 300 kilómetros de Caracas.
EL
DOCTOR GUILLERMO FERNÁNDEZ EN SU CONSULTA
Desde que comenzó a funcionar, en marzo de 2006, el C.A.T ha
recibido a 20 307 pacientes, y efectuado 45 092 pruebas.
Aunque desde hace tres años, la Misión Barrio Adentro brinda
atención primaria a más de 17 millones de venezolanos, los servicios
especializados continuaban siendo exclusivos de las clínicas privadas.
Por ello, el Gobierno bolivariano y la misión médica cubana han
emprendido esta nueva fase del programa, que incluye el emplazamiento
de salas de rehabilitación, centros de diagnóstico y de alta
tecnología a lo largo de todo el país.
TRES AÑOS DESPUÉS
Alejandro Ramírez, coordinador de la Misión Barrio Adentro en el
estado de Yaracuy, explica que esta instalación hará mucho más
factible el trabajo de nuestros colaboradores.
"Los médicos no tenían la posibilidad de ordenar exámenes que
corroboraran el diagnóstico clínico. Esas pruebas solo se realizaban
en hospitales privados y eran económicamente inalcanzables para la
gente pobre", comenta.
ALEJANDRO
RAMÍREZ FUE UNO DE LOS PRIMEROS MÉDICOS CUBANOS QUE LLEGÓ A YARACUY,
HACE TRES AÑOS
En octubre de 2003, Alejandro llegó a Yaracuy junto a un grupo de
doctores cubanos, con la misión de echar adelante el programa de
salud. Inicialmente vivieron con familias venezolanas, y montaron sus
consultorios en las salas de las casas.
Antes de la llegada de Chávez al poder, acá estaba pactada la
privatización de todos los servicios médicos. Por eso, ninguno de los
14 municipios contaba con salas de cuidados intensivos; solo existían
unos pocos ambulatorios en los que únicamente se podía suturar una
herida. Nada más.
Tres años después, se ha levantado una infraestructura de lujo, al
nivel de los países más desarrollados, para continuar garantizando la
cobertura médica gratuita de toda la población.
HISTORIAS PARA CONTAR
Yelixa Linares tiene gastroduodenitis crónica. Desde hace un año
soportaba los ardores de estómago, porque no le alcanzaba el dinero
para pagar una endoscopia.
EQUIPOS
DE ÚLTIMA GENERACIÓN ESTÁN AHORA AL SERVICIO DE LOS EXCLUIDOS
Ramón Gainza debe vendarse las piernas para poder andar, y aún así
no resiste mucho tiempo de pie.
¿Por qué? Aún no lo sabe. Hace año y medio sufrió un accidente y
desde entonces ahorraba para ir a una clínica.
¿Y qué se va a hacer? "Una resonancia —dice— y de paso un
ecocardiograma, un ultrasonido y un eco renal. Llevábamos mucho tiempo
esperando un centro como este, y ahora hay que aprovechar". Nadie le
ha preguntado si tiene dinero para pagar. |