Aznar: pretende renacer de su tumba política
a costa de LatinoaméricaPATRICIO
MONTESINOS
Convertido en España en un cadáver político, el derechista ex
presidente del Gobierno español José María Aznar pretende salir de su
tumba inmiscuyéndose en los asuntos internos de América Latina, donde
al parecer recibe las más jugosas subvenciones de su aliado
guerrerista de la foto de Azores, el jefe del régimen norteamericano,
George W. Bush.
Aznar
añora los viejos tiempos y anda de alabardero de Bush por América
Latina.
En un nuevo viaje a Latinoamérica, específicamente a Chile, Aznar,
como sus ancestros colonialistas, volvió a "meter la cuchareta" en los
asuntos de esa región, y como es ya habitual aprovechó la ocasión para
atacar nuevamente a países como Venezuela y Cuba.
Similar a un papagayo moribundo, reiteró sus conocidas agresiones
contra Venezuela y Cuba, cumpliendo así y una vez más los mandatos
imperiales de Bush.
Nada nuevo dijo el ex jefe del Gobierno de Madrid, excepto que a su
juicio "existe el peligro de una división entre el mundo desarrollado
y América Latina", culpando, claro está, a los gobiernos venezolano y
cubano, de algo que ha descubierto como el "agua fría".
Fue precisamente el ex gobernante español quien, cuando se inició
la agresión norteamericana contra Iraq, estimuló y promovió que
soldados latinoamericanos fueran llevados como carne de cañón a esa
ilegal y sangrienta guerra.
Desesperado por intentar renacer de su sepultura política, no solo
en España sino también en Europa, Aznar ha olvidado que ya en una
ocasión tuvo que salir corriendo de México, antes de que lo
expulsaran, por inmiscuirse en los asuntos internos de ese país de
América Latina.
Sin duda alguna, José María Aznar ya es parte del basurero de la
historia, y su conducta injerencista en Latinoamérica no es otra cosa
que un clásico pataleo. |