México se mantiene hoy expectante
en torno a la evolución del prolongado conflicto político social en el
sureño estado de Oaxaca, en medio de versiones desmentidas por el
gobierno sobre una inminente intervención militar.
El ambiente de tensión en la capital de la demarcación, de igual
nombre, se acentuó a partir de la tarde del sábado tras vuelos sobre
la ciudad de helicópteros y aviones de la Armada y la Fuerza Aérea.
La Secretaría de Gobernación informó inicialmente que se trató de
acciones de reconocimiento, pero al abundar ayer sobre el asunto el
jefe de esa cartera, Carlos Abascal, dijo eran movimientos de
abastecimiento.
Las acciones de las fuerzas armadas, acompañadas de versiones sobre
desplazamientos de tropas desde el Istmo de Tehuatepec, provocaron el
reforzamiento de las barricadas levantadas por los opositores en esa
ciudad.
Pretenden doblegarnos a partir del terror, afirmó el dirigente
magisterial Rogelio Pensamiento, al referirse a los vuelos de naves de
la Armada y la Fuerza Aérea.
Sin embargo, la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) ha
mostrado su capacidad política, porque estamos dispuestos al diálogo,
pero en condiciones de igualdad. No Aceptamos que nos amedrenten, los
llamamos a mantenernos en los plantones, sostuvo.
El conflicto en Oaxaca se desató el 22 de mayo pasado con el inicio
de una huelga de maestros por mejoras salariales y en sus condiciones
de trabajo, respaldada por organizaciones estudiantiles, campesinas,
sindicatos independientes y otras.
Esas fuerzas crearon luego la APPO, cuya demanda principal pasó a
ser la renuncia del gobernador Ulises Ruiz, a quien califican como la
punta visible de un clan que controla el estado desde hace décadas.
El Partido de la Revolución Democrática (PRD), el mayor de la
oposición, aseguró en un comunicado tener la percepción de que se ha
decidido reprimir al pueblo oaxaqueño.
Por ello, reiteramos nuestro rechazo al uso de las fuerzas armadas
para responder a la inconformidad ciudadana y volvemos a hacer un
llamado al ejército para que no haga el trabajo sucio al gobierno,
subrayó.
Añadió que para contribuir a encontrar una salida pacífica al
conflicto, su dirigencia nacional sesionará el próximo miércoles en
Oaxaca, ubicada a más de 460 kilómetros al sureste de la capital.
Ese mismo día está prevista la reanudación de las conversaciones
entre los dirigentes magisteriales y de la APPO con el Secretario de
Gobernación, las cuales no han arrojado resultados hasta el momento