Lula en busca de la reelección

MARIELA PÉREZ VALENZUELA
mari.pv@granma.cip.cu

Brasil acude hoy domingo a las urnas para decidir quienes serán los políticos que dirigirán la gigantesca nación sudamericana en los próximos cuatro años, mientras sondeos de opinión aseguran que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ganará su reelección, pero sin atreverse a asegurar si lo hará en la primera vuelta.

Son 126 millones los brasileños convocados a los colegios electorales habilitados a nivel de barrio con una amplia protección militar. Además de la primera magistratura y la vicepresidencia están en juego los cargos de los 513 diputados, 27 senadores (un tercio de la Cámara Alta), 1 059 diputados estaduales y 27 gobernadores (incluido el distrito federal).

Los candidatos con más posibilidades de llegar al Palacio de Planalto son su actual ocupante, Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, del cual es fundador, y Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), ex gobernador del estado de Sao Paulo, el más importante del país.

Una encuesta del Instituto Sensus, encargada por la Confederación Nacional del Transporte (CNT), otorgó a Lula un 51,1% de las intenciones de voto, contra un 27,5 para Alckmin.

Ex obrero metalúrgico de Sao Paulo, el Presidente ganó de manera holgada los anteriores comicios y en estos tiene una aceptación de entre un 49% y un 55% de los electores, según investigadoras privadas.

En opinión de especialistas, Lula mantiene su prestigio ante la población brasileña, a pesar de que durante su mandato varios miembros de su equipo gubernamental estuvieron vinculados a presuntos escándalos de corrupción.

De reelegirse, el líder histórico del PT, quien encontró un país extenuado económicamente por la política neoliberal de su antecesor, Fernando Henrique Cardoso, del PSDB, se propone mantener su estrategia de elevar el nivel de vida de unos 42 millones de sus coterráneos, que subsisten por debajo de la línea de pobreza.

En ese sentido, la Fundación Getulio Vargas, una de las más prestigiosas de Brasil, aseguró que la pobreza disminuyó 10% entre el 2004 y el 2005, bajo el Gobierno de Lula.

Según el estudio titulado Miseria, desigualdad y estabilidad: el segundo plan Real, la proporción de brasileños en la miseria se redujo de un 28,1% en el 2003, cuando Lula asumió el Gobierno, a un 22,7% dos años más tarde.

Otro logro ha sido en la arena internacional, con su participación en los novedosos mecanismos de integración de América Latina, entre ellos el Gasoducto del Sur, en unión de Venezuela, Argentina y Bolivia.

Si gana, a Lula le esperan grandes retos, pues deberá poner en marcha un proceso de reformas estructurales de la sociedad brasileña y para ello precisa de una intensa negociación con el Congreso Nacional, sacudido en varias ocasiones de este cuatrienio por acusaciones contra miembros del PT.

También deberá buscar consenso para mantener un aceptable nivel de crecimiento económico, aliviar la carga de la pobreza, el desempleo, y mejorar los servicios de la salud pública, tres grandes males que afligen a la sociedad del país sudamericano.

 

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