Socios del ex cabildero Jack
Abramoff, apresado por corrupción, tuvieron innumerables encuentros
con asesores del presidente estadounidense, George W. Bush, destaca
hoy el diario The Washington Post.
De acuerdo con el rotativo, las citas quedaron asentadas en el
registro de visitantes a la Casa Blanca, controlado por el Servicio
Secreto.
Los activistas republicanos Grover Norquist y Ralph Reed, aliados
políticos de Bush y socios de Abramoff desde hace muchos años,
realizaron más de un centenar de visitas a la mansión ejecutiva.
La lista también incluye a Neil Volz, ayudante del representante
republicano Robert W. Ney, primer congresista encontrado culpable en
el escándalo de corrupción del ex lobista.
Volz entró a la Casa Blanca en 18 ocasiones, para entrevistas con
ayudantes de la residencia oficial, en tanto un asesor del ex líder de
la mayoría republicana en la Cámara baja, Tom DeLay, lo hizo 13 veces.
Hasta ahora la mansión gubernamental ha tratado de guardar
distancia del escándalo del ex lobista, pese a aparecer éste entre los
contribuyentes a la campaña electoral del presidente Bush.
En enero último, Abramoff se declaró culpable de dos de los seis
cargos de corrupción en su contra, tras llegar a un controversial
arreglo con la fiscalía en un intento por disminuir los años de cárcel
a los que sería condenado.
Por tales delitos, en marzo fue sentenciado a cinco años y 10 meses
de prisión.
El acuerdo incluyó, además, que el acusado cooperaría con la
justicia en cualquier investigación federal seguida en Washington en
torno a legisladores beneficiados con sus favores.
Célebre por los nexos con conocidos líderes republicanos, el ex
lobista admitió ser considerado responsable de un caso de fraude y
corrupción por la compra de Casinos SunCruz, en 2000.
El escándalo estalló hace más de tres años, al trascender que
Abramoff y su socio Michael Scanlon lograron cobrar a tribus indígenas
80 millones de dólares por promover ante el Congreso sus intereses
favorables a las casas de juego.
La promoción fue realizada a cambio de regalos, favores y viajes
pagados. Entre estos últimos sobresalió una excursión para jugar golf
en Escocia, de la cual disfrutaron varios legisladores y los asesores
que trabajaron en proyectos de ley sobre los casinos.
En días recientes el representante Ney se declaró culpable en el
caso Abramoff, tras llegar también a un arreglo con la fiscalía.
Ney reconoció ser responsable de un cargo por conspiración y otro
por falso testimonio.
A inicios de 2006 trascendió que los fondos de campaña del
presidente Bush durante la contienda electoral de 2004 engrosaron con
miles de dólares de Abramoff.
Según admitió portavoz del Comité Nacional Republicano, Tracey
Schmitt, el ex cabildero, su esposa, y la tribu indígena Saginaw
Chippewa donaron cada uno dos mil dólares al binomio de Bush y el
vicepresidente Richard Cheney.
En una evidente maniobra para alejarse del escándalo, Schmitt
prometió que el partido entregaría igual cantidad de dinero a la
Asociación Estadounidense del Corazón.