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La normalidad tiende a restablecerse hoy en las carreteras del
oriental departamento (provincia) de Santa Cruz, tras conseguir el
gobierno la suspensión de un bloqueo de caminos en la zona, aunque
persisten las tensiones.
El Bloque Oriental de Organizaciones Indígenas y Campesinas levantó
el cierre vial que durante la jornada precedente impidió el tránsito
por la importante carretera centro-oriente, en defensa de la Asamblea
Constituyente.
En visitas a los principales puntos de bloqueo -San Juan de
Yapacaní y San Julián- el presidente interino, Alvaro García,
persuadió a los labriegos a levantar la protesta, pero les pidió estar
alerta para nuevas movilizaciones.
García, quien antes llamó al campesinado aymara de La Paz a estar
listos para defender los cambios que se operan en el país, elogió la
organización de los bloqueadores.
Agradeció a los campesinos por sus acciones a favor de la Asamblea
Constituyente, la política agraria oficial y el presidente Evo
Morales, frente a presiones conservadoras y regionalistas, en especial
de la élite de la ciudad de Santa Cruz.
También los alertó sobre la posibilidad de movilizarse para nuevos
avances del proceso de cambios, como el actual tratamiento de reformas
a la legislación agraria, exigidas por el bloqueo de ayer.
"En ocho meses (de gobierno) no nos movilizamos y nuestros enemigos
nos creyeron débiles", aseveró.
Agregó que es necesario ganar además a los sectores medios, en aras
del objetivo de "golpear a las minorías tradicionales que no quieren
perder sus privilegios".
Sobre las presiones de la minoría conservadora para forzar a la
Constituyente a tomar decisiones solo por mayoría de dos tercios,
reiteró que ello imposibilitaría elaborar la nueva Carta Magna en el
plazo legal de un año.
Indicó que el Movimiento al Socialismo (MAS), poseedor de más de la
mitad de los escaños de la Asamblea, busca consolidar un frente con
otras fuerzas progresistas a fin de sumar casi dos tercios de los
votos posibles en la Constituyente.
Ese bloque, indicó, actuará la próxima semana para establecer que
los artículos de la Carta Magna puedan ser aprobados por simple
mayoría, mientras el texto final sea sancionable con dos tercios de
los votos.
Apuntó que si Poder Democrático Social (PODEMOS), el grupo opositor
más recalcitrante, no acepta y pretende retirarse de la Asamblea, está
seguirá su curso.