.— El ex senador Kraisak Chonhavan
fue contactado por la junta militar que gobierna hoy Tailandia para
conocer su disposición a convertirse en el canciller del próximo
gobierno interino de este país indochino.
De acuerdo con una información en el sitio digital del diario The
Nation, Kraisak está sopesando seriamente los pros y contras de la
oferta, pero siente preocupación por el gran escepticismo de la
comunidad internacional sobre la legitimidad del golpe.
El comandante en jefe del ejército, general Sonthi Boonyaratglin,
encabezó una asonada militar la noche del martes que sacó del poder al
primer ministro Thaksin Shinawatra.
No obstante, el movimiento político ha transcurrido de forma
pacífica, e incluso el rey Bumiphol Adulyadej reconoció a la actual
junta de gobierno, dirigida por el general Sonthi y otros cinco
comandantes.
El ex legislador confió -según un asesor citado por The Nation- que
le costó mucho trabajo la víspera explicar a un grupo de
corresponsales extranjeros por qué el golpe era aceptable.
Les decía que fueron cuatro años de violaciones de derechos
humanos, de abuso de poder, de descuido del debido proceso legal y de
irrespeto por las leyes de la nación, pero sentía que mis palabras
caían en oídos sordos, dijo.
La víspera también trascendió que el actual gobernador del Banco de
Tailandia, Pridiyathorn Devakula, aceptó ocupar provisionalmente el
cargo de primer ministro.
Pridiyathorn, quien se encontraba en Singapur para la reunión anual
del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, interrumpió su
estancia y regresó a Bangkok de inmediato.
El general Sonthi prometió que en un par de semanas el Consejo de
Reforma Administrativa que dirige nombraría un ejecutivo civil hasta
la realización de elecciones que vislumbró podrían tener lugar en
octubre de 2007.
La prensa local señala que el oficial mantiene bajo absoluta
discreción los candidatos a primer ministro, y solo ha manifestado
públicamente que el escogido deberá abrazar la neutralidad y amar la
democracia con el rey como jefe de Estado.
Por otro lado, el jefe castrense autorizó a la recién establecida
Comisión Electoral a continuar sus labores. La CE debía organizar los
comicios generales previstos en principio para el 15 de octubre.
Las opiniones sobre el golpe son diversas en círculos políticos,
sociales, académicos y periodísticos. Si bien, gran parte de la
población y grupos de interés y opinión favorecían la renuncia de
Thaksin, ven el golpe con recelo.
Thitinand Pongsutthirak, conferencista de la Facultad de Ciencias
Políticas de la Universidad Chulalongkorn, consideró que la asonada
militar, aunque comprensible, representa un retroceso de 15 años en la
democracia tailandesa.
El académico expresó que él en particular no aprueba el golpe, pero
que las personas deberían asumir una visión imparcial de la situación,
al tiempo que advirtió que Thaksin, tal vez el hombre más rico de
Tailandia, podría realizar un contragolpe.