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Lo principal en el trabajo del Sindicato es la
productividad y la disciplina laboral
Palabras pronunciadas por el General de División José A Carrillo
Gómez, Jefe de la Dirección Política de las FAR, en la clausura del
VIII Congreso del Sindicato Nacional de Trabajadores Civiles de la
Defensa, el 19 de septiembre del 2006 en el Teatro del Ministerio de
Economía y Planificación
Compañeros y compañeras:
La
preparación y realización de este congreso se ha desarrollado en el
contexto de una situación particular para la vida nacional. Por un
lado la situación creada a partir de la Proclama del Comandante en
Jefe al Pueblo de Cuba y la decisión de incrementar sustancialmente
nuestra capacidad y disposición combativas; por otro, se ha
desarrollado con éxito la XIV Cumbre de Países No Alineados, todo lo
cual incrementó la tensión y el ritmo de toda la actividad y nos
obligó a realizar los ajustes necesarios en nuestros planes.
Hoy concluimos un proceso que comenzó hace prácticamente dos años,
cuando empezamos a dar los pasos iniciales en el perfeccionamiento del
trabajo del Sindicato en las FAR y el MININT. Estas sesiones finales
desarrolladas en el día de ayer y hoy son la continuación de todo ese
proceso, particularmente de las asambleas desarrolladas por las
organizaciones de base y en los niveles intermedios, que se iniciaron
en el mes de febrero de este año.
Son importantes y significativos los pasos que en este corto tiempo
se han dado para cambiar la situación en el trabajo de la
organización, cuyo punto de origen fueron los señalamientos críticos
que hiciera el Segundo Secretario del Comité Central del Partido y
Ministro de las FAR en el Consejo Militar Ampliado el 20 de febrero
del 2004.
El estudio realizado por los seis grupos creados y los análisis
posteriores dieron luz sobre el camino a seguir, en lo referente a los
cuadros; las estructuras; el trabajo ideológico; la emulación y otros
aspectos. Como se ha puesto de manifiesto, las decisiones adoptadas y
aplicadas con la aprobación de la CTC, han comenzado a dar resultados.
Sin embargo, no podemos conformarnos con lo hecho. Ello son solo los
pasos iniciales, lo que hemos hecho es, en esencia, crear las
condiciones organizativas y psicológicas para los cambios más
profundos que deberán producirse en todo el accionar del Sindicato.
El Sindicato Nacional de Trabajadores Civiles de la Defensa tiene
que seguir perfeccionando su trabajo. Lo principal está por hacer, que
es cambiar la mentalidad de todos, particularmente de los dirigentes,
cambiar los métodos y el estilo de trabajo, asumir el verdadero papel
que le corresponde y ejercer la influencia que se espera de sus
afiliados en el cumplimiento de las tareas y misiones que tienen para
las dos instituciones.
Un día como hoy que pasamos balance al trabajo desarrollado en el
perfeccionamiento de nuestra organización obrera, no es ocioso repetir
algunas ideas expresadas por el Segundo Secretario del Comité Central
del Partido y Ministro de las FAR el 19 de septiembre de 1971 en
ocasión de la Conferencia Nacional del Sindicato Nacional de
Trabajadores Civiles de las FAR y que continúan siendo la guía para el
trabajo y los cambios que queremos.
El papel del Sindicato en el socialismo se transforma y se hace más
complejo —decía el compañero Ministro—, por cuanto este es entonces
representante de los trabajadores, es el órgano que los vincula más
directamente al esfuerzo por construir la nueva sociedad, que es
precisamente su propia sociedad. Se trata por tanto de los
trabajadores en el poder, verdaderos dueños de los destinos de la
Revolución. Los trabajadores y su organización no pueden sentirse
ajenos a lo que acontece en su centro de trabajo, ellos son también
responsables por lo que allí acontece y por lo tanto tienen que exigir
que se les dé participación y que las cosas anden bien.
Una función principal del Sindicato es servir de vehículo a las
orientaciones, las directrices y las metas que el Poder
Revolucionario, el Poder de la Clase Obrera, tiene que llevar al seno
de las masas trabajadoras, convirtiéndolas en fuerza material que las
realice y las impulse en todo momento. El trabajo del Sindicato es
esencial, además, por que a través de él le debe llegar al Partido los
sentimientos, las preocupaciones e iniciativas de toda la masa.
El Sindicato no administra, ni su acción se puede confundir con la
de la Administración, él ayuda y apoya las tareas de la
administración, en cuanto que esta es la representación de todo el
pueblo y, al mismo tiempo, lleva la opinión siempre firme y
revolucionaria de la clase obrera. Por otro lado el Sindicato no
abandona la función de velar por la defensa de los intereses
específicos, de logros particulares de los trabajadores en cada
fábrica, en cada empresa, en cada centro.
Lo principal en el trabajo del Sindicato es la productividad y la
disciplina laboral. La educación sistemática de todos los afiliados,
en la conciencia del ahorro de materiales y recursos, su utilización
racional y eficiente, con la convicción profunda de que ellos
representan el sudor y esfuerzo del pueblo trabajador, lo que
constituye también una garantía sólida de la defensa de la Revolución.
En resumen, las misiones principales deberán seguir siendo, la
lucha por la productividad, la organización del trabajo, el
aprovechamiento de la jornada; la calidad, sentido de la
responsabilidad en el cumplimiento eficiente de la tarea que se
realice. El ahorro, aprovechamiento máximo y racional de los recursos
materiales y humanos, y la lucha a muerte contra las manifestaciones
de corrupción, el robo y las ilegalidades.
Lograr que estas tareas sean realmente el contenido esencial del
trabajo del Sindicato es el cometido del Comité y el Secretariado que
ustedes han elegido; de las estructuras intermedias de dirección que
quedaron constituidas en este proceso y de todas las organizaciones de
base sindicales a todos los niveles. Ello exige ante todo un cambio de
mentalidad, cambiar el ©discursoª, los métodos y estilos de trabajo de
los dirigentes.
De igual manera, hay que lograr que los trabajadores se sientan
responsables de los medios y los procesos productivos y de servicios,
y de los resultados de su trabajo, pues como se conoce ellos son los
verdaderos dueños y de ello depende incluso la seguridad y el futuro
de la Revolución. En lo que tendrán que jugar un papel decisivo los
jefes y dirigentes administrativos, propiciando que esto sea así y que
el sindicato tenga una activa participación en la vida y quehacer de
las entidades económicas y docentes y en las unidades militares.
Tenemos que transformar también la asamblea de afiliados y
encauzarla hacia estas cuestiones esenciales, al combate por ellas,
las que deberán contar invariablemente con la presencia de los jefes o
dirigentes administrativos. Estas asambleas son también un poderoso
instrumento de educación de los trabajadores, por ello hay que
despojarla, de contenidos formales y vacíos y convertirlas en un
verdadero mecanismo de poder de los trabajadores.
Queremos detenernos en otro asunto: la emulación. La emulación no
es una tarea, sino un método y por lo tanto no puede constituir la
ocupación principal de los dirigentes, las organizaciones y las
asambleas. Quien tiene que evaluar el desempeño del trabador es el
jefe o dirigente administrativo y quien tiene que decir si cumplió o
se destacó es el jefe no la organización sindical. Su participación en
ese proceso, es para velar por la justeza de las decisiones que se
adopten.
Por otro lado la estimulación de los resultados de los trabajadores
es responsabilidad de los jefes y dirigentes administrativos en
correspondencia con los procedimientos establecidos en las dos
instituciones y el papel del Sindicato, igualmente es velar por la
justeza de las decisiones, mediante la participación en la toma de las
mismas en correspondencia con los sistemas establecidos en las FAR y
el MININT.
Sobre este asunto, queremos recalcar que el móvil de la emulación
tienen que ser los resultados del trabajo, no los estímulos materiales
de que se dispongan para entregar en un momento dado.
Los organismos políticos y las organizaciones de base del Partido
tienen que jugar un activo papel en el logro de estos propósitos.
Exigiendo, enseñando a los dirigentes sindicales, facilitando el
camino y apoyando en lo que haga falta, sin sustituir ni tutelar, pero
exigiendo por el cumplimiento de su papel. Las Normas aprobadas para
la atención política del Sindicato por las dos direcciones políticas y
los organismos políticos y lo establecido en el Reglamento de las
Organizaciones de Base del Partido son la guía del trabajo.
Ahora, de inmediato, al concluir el Congreso debemos realizar un
amplio proceso de preparación de los dirigentes y cuadros recién
electos e imprimirles a ellos el verdadero espíritu y el sentido del
perfeccionamiento. Los cuadros sindicales y los organismos políticos
deberán definir de inmediato las acciones a emprender para dar
cumplimiento a las decisiones adoptadas, coordinándolas con los mandos
y direcciones administrativas correspondientes.
Compañeras y compañeros:
Tal y como se les explicó a ustedes por la Jefe de Servicios
Médicos del Ministerio del Interior y el Viceministro Primero de las
FAR, el combate que se libra en estos momentos en la lucha
antivectorial, exige que los jefes, direcciones administrativas,
organismos políticos, organizaciones del Partido y la UJC y ustedes
como dirigentes del Sindicato Nacional de Trabajadores Civiles de la
Defensa refuercen las medidas de saneamiento que impidan el deterioro
de la situación higiénico-sanitaria y nos permita elevar la calidad y
efectividad de esta labor. Todos debemos incorporarnos a esta tarea,
que es decisiva para la Revolución.
En nombre de las Jefaturas de las FAR y del MININT, felicitamos al
Secretario General, a los miembros del secretariado y del comité
nacional que resultaron elegidos y les deseamos éxitos en el futuro
desempeño de las responsabilidades que los trabajadores les han
confiado.
Finalmente, no debemos dejar pasar por alto un día como hoy, 19 de
septiembre, Día de los Trabajadores Civiles de la Defensa, para
felicitarlos en su aniversario y convocarlos al cumplimiento eficiente
de las decisiones adoptadas en este, su Octavo Congreso.
VIVA EL MINISTERIO DEL INTERIOR.
VIVAN LAS FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS.
VIVAN LOS TRABAJADORES CIVILES Y SU SINDICATO.
VIVAN FIDEL Y RAUL.
SOCIALISMO O MUERTE.
PATRIA O MUERTE VENCEREMOS. |