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El parlamento votará hoy el primer envío de tropas alemanas al Cercano
Oriente desde la II Guerra Mundial, misión que el gobierno calificó de
histórica al aprobarla la semana pasada.
Al intervenir ante el Bundestag (Cámara baja) en defensa de la
respuesta al pedido de los gobiernos libanés e israelí, Merkel se
refirió a la señal de confianza en Alemania que implica esa solicitud.
El Bundestag decide por votación nominal el envío de hasta dos mil
400 soldados a Líbano, con la tarea de patrullar una franja de unos 90
kilómetros de las costas de ese país para impedir el contrabando de
armas dirigidas a las milicias del movimiento Hizbalá.
Contra la misión se pronunciaron los Partidos Liberal y de la
Izquierda (LP), al argumentar que Alemania no puede ser neutral frente
a Israel después del genocidio judío causado por el nazismo.
El vicepresidente de la bancada liberal, Werner Hoyer, advirtió
además que el país arriesga la confianza ganada en la región y en caso
de agravarse el conflicto pudiera dejar de ser neutral.
Gregor Gysi, titular del grupo parlamentario del LP, señaló por su
parte que Alemania puede convertirse en parte del conflicto en vez de
una solución, y que desde un punto de vista histórico, sus soldados
debían ser los últimos en intervenir.
La marina alemana apareja en el puerto de Wilhelmshaven, en la
costa del mar del Norte, los buques previstos para la misión, los
cuales partirán una vez que ésta sea aprobada.
Integran la flotilla dos fragatas dotadas con helicópteros, tres
barcos de suministro y cuatro lanchas rápidas.
Formarán parte del contigente germano un centenar de soldados
encargados del transporte aéreo, 400 entre personal jerárquico y de
logística, 100 para formación y asesoramiento de las Fuerzas Armadas
libanesas y 300 de reserva.
En declaraciones previas al debate en el Bundestag, el ministro de
Defensa Franz Josef Jung previó que la misión durará más del año
previsto. Esta presencia costará al fisco alemán 57,5 millones de
dólares en este año y 183,7 millones en 2007.