Cuba fortalece la realización de estudios de la calidad de las
aguas destinadas al consumo humano y otros usos, y para ese fin
instituyó este año la Empresa de Análisis y Servicios Técnicos
Generales (ENAST).
En la provincia de Granma funciona una unidad empresarial de base
de la referida entidad que pertenece al Instituto Nacional de Recursos
Hidráulicos, y ofrece servicios de caracterización físico-químico y
bacteriológico de las aguas terrestres del territorio, existentes en
ríos, presas, pozos y otros sistemas de abastecimientos.
Isis Dalia Ruenes, directora de la ENAST de Granma, dijo a la AIN
que la empresa presta asistencia a organismos que requieran certificar
la calidad del agua en fuentes con tiempo de explotación y otras
recién encontradas.
Mensualmente, por ejemplo, se recepcionan muestras de la red de
pozos del sistema de acueducto en la provincia para determinar la
potabilidad, precisó.
La empresa, explicó, surge a partir de la ampliación con
especialistas y equipos modernos del laboratorio encargado ante tales
procederes.
Técnicos, ingenieros y licenciados en Química, estudian la
concentración de componentes en el líquido vital como carbonatos,
magnesio, potasio, sales, sodio, cloruros; y determinan si el recurso
hídrico cumple los requisitos para lo cual se destina, ya sea consumo
humano, uso industrial, agrícola o ganadero.
Ruenes señaló que algunos de esos elementos en concentraciones
excesivas o la presencia en líquido vital de microorganismos
patógenos, materia tóxica, y compuestos sólidos, líquidos o gaseosos;
ocasionan daños a plantas y animales, además de enfermedades a las
personas, sobre todo afecciones digestivas.
Cuba desarrolla estrategias para preservar la calidad del agua,
explotar racionalmente los recursos hídricos, generaliza el acceso de
la población al líquido potable y eleva la cloración a más del 98 por
ciento.