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El Comando Central de las tropas estadounidenses en Iraq admitió que
la resistencia causó hoy dos bajas mortales entre sus filas.
Un comunicado del mando superior de los invasores explicó que un
primer militar pereció a consecuencia de la gravedad de sus heridas.
El segundo uniformado murió cuando el vehículo en que patrullaba
hizo contacto con un artefacto explosivo.
En ninguno de los casos se precisó la identidad y rango de los
caídos, ni tampoco el lugar donde ocurrieron los atentados.
Estados Unidos perdió 31 soldados en lo que va de mes, y dos mil
674 en tres años de guerra, la mayoría abatidos por la resistencia.
No sólo los agresores norteamericanos fueron atacados hoy por la
insurgencia, la cual también tomó como blanco a la policía local en
varios puntos de la geografía de este país del Golfo Pérsico.
Dos agentes perdieron la vida cuando un comando rebelde abrió fuego
con armas cortas contra una patrulla que vigilaba un sector de la
ciudad de Baquba, 60 kilómetros al noreste de Bagdad.
Un oficial del mismo cuerpo armado pereció en una acción insurrecta
en la sureña barriada bagdadí de Al Dura.
En el barrio Al Huria, en el noroeste de Bagdad, un coche-bomba
estalló en horas de la mañana frente a una comisaría, informó el
Ministerio del Interior.
Esos incidentes en la capital ocurren en medio de la operación
Adelante juntos, iniciada el pasado 14 de junio con el objetivo de
aniquilar los grupos insurgentes.
En la ofensiva participan 67 mil efectivos, entre estadounidenses e
iraquíes, que en turnos de 24 horas efectúan arrestos masivos,
allanamientos de moradas y velan por el estricto cumplimiento del
toque de queda.
Adelante juntos es un intento desesperado por detener el empuje
insurrecto, pero al igual que las demás operaciones, sigue sin arrojar
los resultados esperados.
Este jueves, el Tribunal Penal Supremo de Iraq reanudó el juicio
que se le sigue al derrocado mandatario Saddam Hussein y a seis de sus
antiguos colaboradores.
Los siete son acusados de planear y poner en marcha la operación Al
Anfal, efectuada entre 1987 y 1988 contra la población kurda asentada
en el norte de este país y que costó la vida a más de 180 mil
personas.