La próxima celebración en esta capital de la XIV Cumbre del
Movimiento de Países No Alineados (NOAL) constituye un reconocimiento
del prestigio de Cuba en el seno de esa instancia y en la arena
internacional.
La nación antillana es fundadora del Movimiento y a la sesión de
constitución del foro, efectuada hace 45 años en Belgrado, asistió el
entonces presidente cubano, Osvaldo Dorticós, al frente de la
delegación de esa nación.
Cuba suscribió, junto al resto de los fundadores, los principios
enarbolados para dar vida a ese instrumento de concertación política
intergubernamental, con énfasis en la defensa del multilateralismo y
la lucha por la paz y la cooperación.
En aquel momento, la naciente revolución cubana formó filas dentro
del Movimiento a favor de la eliminación de la llamada guerra fría y
el hegemonismo impuestos por la belicosidad norteamericana así como de
la autodeterminación de los pueblos.
Desde entonces, la agrupación encontró siempre en la Isla un factor
coadyuvante a la unidad y fortalecimiento de los No Alineados debido a
la importancia de su existencia como mecanismo estabilizador de la
política internacional.
La Habana siempre sostuvo que la diversidad de ideologías,
religiones, culturas, niveles de desarrollo y experiencias históricas
de los países miembros, deben servir para potenciar el diálogo, el
debate y el acuerdo político final entre todos.
Igualmente defendió por su trascendencia el proceso necesario de
solidaridad entre sus miembros para acometer acciones efectivas en los
planes de desarrollo económico y social, ante una mayoría de la
humanidad sumida en la pobreza y la incultura.
Durante la etapa en que presidió NOAL (1979-1983) Cuba fue voz del
Movimiento en sus expresiones de apoyo a los pueblos palestino y
libanés frente a las agresiones de Israel, y a las naciones africanas
en su resistencia a los embates de las fuerzas racistas.
Cuba siempre fue militante en la denuncia de la política exterior
de guerra sostenida por el gobierno de Estados Unidos interesado en
restar vitalidad y unidad a un NOAL, que puede representar al criterio
y posiciones de la mayoría del planeta.
El esfuerzo permanente de la isla caribeña a favor de la vigencia
de No Alineados como fuerza importante en el escenario internacional y
del papel que debe jugar en la actual coyuntura política, influyó en
su designación como sede de la XIV Cumbre.