TEGUCIGALPA, 30 de agosto (PL). — Diputados
hondureños presionan hoy al gobierno para que decrete estado de
emergencia nacional, ante la creciente violencia que amenaza la
seguridad ciudadana y la estabilidad del país.
"No podemos permitir que la delincuencia nos tenga de rodillas, la
población debe reaccionar de una forma positiva", argumentó el
legislador Javier Francisco Hall, al presentar una moción al Congreso
que insta al Ejército a salir a las calles en un término de 24 horas.
De esta manera, los parlamentarios emplazaron al ministro de
Seguridad, Álvaro Romero, quien es blanco de fuertes críticas por su
desempeño, calificado de pobre por sectores políticos y sociales.
En este contexto, sus detractores exigen una reestructuración de
esa cartera.
Parlamentarios del Partido Liberal advirtieron que la solución al
problema "está en manos del Presidente de la República, ante la
incapacidad de sus subalternos".
Romero insiste en que hay una "falsa percepción de la inseguridad",
aunque admite que la policía trabaja con muchas deficiencias y que la
Ley Orgánica debe ser reformada para limpiar ese estamento de
oficiales y agentes corruptos.
Hace dos semanas, el diputado Juan Orlando Hernández presentó una
moción para que el titular de Seguridad comparezca ante el pleno y
diga qué apoyo necesita.
Por su parte, el presidente Manuel Zelaya convocó a una reunión
este miércoles en la Casa de Gobierno, donde el Consejo Especial de
Seguridad discutirá nuevas estrategias para combatir el rebrote de
criminalidad en el país.
Aclaró que este ente, integrado por miembros del Ejecutivo, el
Legislativo, las Fuerzas Armadas, Fiscalía, el Comisionado de los
Derechos Humanos y la sociedad civil, no reemplazará al Consejo
Nacional de Seguridad Interior (CONASIN).
Servirá para analizar la creación de leyes, acuerdos y
disposiciones internas de varias dependencias vitales en el combate de
la delincuencia, subrayó.
Zelaya anunció que conversará con los dueños y directores de los
medios de comunicación para discutir el tratamiento de las
informaciones sobre la crisis de inseguridad que vive el país.
A su juicio, no hay un aumento de la delincuencia, sino un alza "de
las noticias de criminalidad".
El comisionado de Derechos Humanos, Ramón Custodio, expresó su
desacuerdo con el Consejo Especial, por considerar que esta nueva
entidad no tiene razón de ser, pues la función de asesoramiento en
seguridad le compete al CONASIN.
En tanto el fiscal adjunto Omar Cerna compartió que es necesario
discutir las políticas de seguridad en el Consejo Nacional de
Seguridad Interior y no en otro organismo y abogó por un desarme
total.
La decisión sobre autorizar esa iniciativa está en manos del
Congreso por medio de la promulgación de una ley.
En la mayoría de muertes violentas en Honduras hay un arma de fuego
de por medio.
Estadísticas oficiales indican que la violencia ha tenido un
repunte en la costa norte.
Sólo en Tegucigalpa este año ha habido más de 700 homicidios y en
San Pedro Sula, unas 800 muertes violentas.