BAGDAD, 30 de agosto (PL). — Más de medio
centenar de personas murieron hoy en Iraq en ataques combinados de la
resistencia en diversas regiones del país, en su mayoría efectivos del
ejército local, informaron diversas fuentes.
El ministro de Defensa iraquí, Abdul Kader al Ubeidy, señaló que 13
de los militares perecieron en Diwaniya en un enfrentamiento de 12
horas con los rebeldes.
En otra acción, ocurrida cerca de un centro de reclutamiento de
soldados en Hilla, al sur de Bagdad, murieron 12 aspirantes y otros 38
resultaron lesionados al estallar una moto cargada de explosivos.
Al mismo tiempo, en Maqdadiyah, a 100 kilómetros de la capital, un
artefacto colocado al borde de la carretera estalló al paso de una
patrulla policial y mató a tres personas e hirió a otras seis, entre
ellos tres integrantes del cuerpo armado.
También en Mafraq, al oeste de Baquba, un policía de tránsito fue
muerto a tiros, en tanto, en el poblado de Balad Ruz, cuatro
uniformados sucumbieron y otro resultó lesionado tras estallar una
bomba.
Efectivos de seguridad capitalinos no escaparon en la jornada, al
caer tres de ellos y sufrir lesiones otras 14 personas por la
explosión de otro artefacto.
El peor de los incidentes sucedió en una concurrida y frecuentada
zona comercial bagdadí al detonar otro artilugio, que dejó un saldo de
al menos 24 iraquíes muertos y 35 heridos.
Los sucesos tuvieron lugar después que un alto mando de las tropas
norteamericanas de ocupación informó que a partir del 1 de septiembre
el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, se encargará de comandar el
ejército local.
En ese contexto, el general George Casey, jefe del mando de
ocupación, indicó hoy que en un período de un año o año y medio, las
fuerzas iraquíes podrían asumir la seguridad del país.
Ambas declaraciones fueron recibidas aquí con escepticismo por la
conocida incapacidad de las tropas locales de valerse por sí solas, en
un escenario donde constituyen punto de mira de las agrupaciones
rebeldes.