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Presas nutridas e inundaciones en el extremo
oriental Limpieza e higienización se
imponen en este momento para continuar la eliminación de vectores de
mosquitos peligrosos para la salud humana
La tormenta tropical Ernesto dejó a su paso intensas
precipitaciones fundamentalmente en la provincia de Guantánamo. En el
resto de los territorios orientales la lluvia no fue tan intensa,
aunque hubo determinados puntos donde el agua caída fue significativa.
De
nuevo millares de evacuados residentes en zonas de riesgos fueron
llevados a lugares seguros donde recibieron todas las atenciones.
Inmersos en tareas de limpieza e higienización para eliminar focos
de mosquitos antes de la llegada de Ernesto, se impone ahora acentuar
esas labores como parte del trabajo rehabilitador tras el meteoro.
Cerca de 320 millones de metros cúbicos de agua acumulaban este
lunes los embalses de Guantánamo al 91,3% de llenado. Tal contribución
ha puesto al borde a varias presas del territorio, entre estas la
Jaibo, segunda mayor represa, abastecedora de la capital provincial y
de extensos sembradíos, y reguladora de las crecidas del Guaso.
Según Jorge Luis Merencio las abundantes precipitaciones asociadas
a Ernesto pusieron casi a plena capacidad a La Yaya, que cuenta ahora
con 140 millones de metros cúbicos de los 160 posibles para lo cual
fue diseñada, a pesar de encontrarse, hace poco menos de un año, en el
llamado volumen muerto. A principios de año llegó a tener menos de 12
millones.
También está al 100% de llenado y aliviando desde el pasado
domingo, la presa Los Asientos, en el Valle de Caujerí, municipio de
San Antonio del Sur.
Ese volumen es el más alto reportado en la última década, y
refuerza aún más la disponibilidad de agua de Guantánamo, que ya se
encontraba con volumen suficiente para garantizar por varios meses el
suministro de agua a un cuarto de millón de personas residentes en
esta urbe.
Los sostenidos aguaceros de domingo y lunes últimos han sido más
intensos en las cuencas de los ríos que tributan a esas presas y,
según especialistas del Centro Provincial de Meteorología, las lluvias
continuarán, y pueden ser intensas en algunas localidades.
EL PANORAMA EN SANTIAGO
Para los santiagueros, Ernesto no trajo vientos ni lluvias fuertes
durante su proximidad. En la tarde de este lunes llegaron las
precipitaciones a la ciudad y a otros puntos del territorio, según el
despacho del corresponsal Orlando Guevara.
Especialistas del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos,
quienes siguen atentamente la evolución de los embalses, informaron
que estos mantenían ocupada al 94% su capacidad, pero si siguen las
lluvias la situación pudiera variar.
La provincia demostró su rapidez y eficiencia en la protección de
las vidas humanas y los bienes sociales. En unas horas fueron
evacuadas 78 583 personas, la mayoría hacia viviendas de vecinos y
familiares, lo cual enaltece el proverbial espíritu solidario de los
santiagueros.
Para enfrentar esta emergencia fueron habilitados 117 albergues y
96 centros de elaboración de alimentos. Las medidas orientadas por el
Consejo Provincial de la Defensa Civil y las organizaciones de zona
han sido efectivas, proceso que se desarrolló con organización y
disciplina.
SIN DAÑOS EN LAS TUNAS
Lluvias no significativas, más bien beneficiosas para los cultivos,
formaron parte del saldo de la tormenta Ernesto en su cruce por el
territorio tunero, donde unas 40 000 personas fueron trasladas a
lugares seguros, señala el corresponsal Pastor Batista.
Aun así los Consejos de Defensa provincial y municipales se
mantuvieron atentos por la noche ante la situación del litoral norte,
a la vez que comenzaban a precisar detalles para emprender las tareas
de rehabilitación, una vez que se decretara esa fase recuperativa.
Agrega Pastor Batista que labores de limpieza e higienización se
despliegan en el sector estatal residencial como parte del permanente
enfrentamiento a los posibles focos del peligroso mosquito Aedes
aegypti y otros vectores transmisores de enfermedades.
POCAS PRECIPITACIONES EN HOLGUÍN
Registros de lluvia pocos significativos se reportaban en Holguín
la tarde de este lunes, salvo los más de 100 milímetros de Moa.
Alexis Rojas, corresponsal de Granma, apuntaba que precisamente en
la tarde de ayer se habían reanudado las precipitaciones en varias
zonas de la provincia.
Ante el inminente paso de Ernesto fueron evacuadas unas 117 000
personas en los 14 municipios, cuando apenas eran relevantes las
penetraciones del mar en áreas de las playas Morales-Puerto Rico,
próximas al faro Lucrecia, en Banes, donde ocurrieron olas de 2,5 a 5
metros de altura.
Miguel Díaz Canel, miembro del Buró Político y presidente del
Consejo de Defensa Provincial, dijo que las lluvias Å hasta la tarde
de ayerÅ habían sido inferiores a lo esperado, pero no se debe bajar
la guardia, pues las precipitaciones pudieran incrementarse en las
próximas horas.
Indicó preparar las condiciones para el paso a la fase de
recuperación.
NORMALIDAD EN GRANMA
Los granmenses, muy castigados por el huracán Dennis, retornaban
ayer a la normalidad, precisa Pedro Mora, el corresponsal. Las lluvias
fueron insignificantes.
Precisamente, en los municipios de Pilón y Niquero se habían
adoptado todas las medidas que se aconsejan ante situaciones de
peligro ciclónico. Afortunadamente esta vez la naturaleza dejó
tranquilos a los vecinos de esas poblaciones donde todavía se trabaja
para eliminar los fuertes daños y destrozos que causó allí el Dennis
el pasado año.
NUEVITAS, DONDE MÁS LLOVIÓ EN CAMAGÜEY
La municipalidad de Nuevitas fue el territorio camagüeyano donde
mayores volúmenes de precipitaciones se reportaron tras el paso de
Ernesto, con un acumulado de 79 milímetros en seis horas. Allí se
registraron rachas de viento hasta de 83 km.h y se evacuaron 5 056
personas. |