— Tras evitar una condena explicita a la
agresión israelí contra el Líbano, Francia abogó hoy por emplear vías
diplomáticas, por encima del uso de la fuerza, para solucionar la
crisis en Medio Oriente.
El ministro galo del Exterior, Philippe Douste-Blazy, consideró que
la acción colectiva y la cohesión internacional deben ser más
importantes que el uso de las armas para imponer la paz en el Levante.
"La fuerza militar como única forma de imposición de la paz
encuentra rápidamente sus límites", afirmó Douste-Blazy, cuyo país
prometió el envío de dos mil uniformados para reforzar la Fuerza
Provisional de la ONU para el Líbano (FPNUL).
En opinión del diplomático francés, ese fue el caso de agresión
unilateral anglo-estadounidense a Iraq, en marzo del 2003, el de los
bombardeos israelíes contra los palestinos en la franja de Gaza y del
genocidio de Tel Aviv en el país de los Cedros.
Medios de prensa estiman que con ello París intentó marcar
diferencias con la política belicista de Washington, aunque el
silencio cómplice europeo, incluido el francés, permitió la agresión
de 33 días contra el Líbano.
Para Douste-Blazy, ninguna acción unilateral realizada por un
Estado tiene legitimidad suficiente, en clara alusión a la invasión
contra Bagdad y la reciente operación militar efectuada por Tel Aviv
contra Beirut.
Al hablar ante los embajadores galos reunidos en esta capital, el
titular del Exterior consideró, asimismo, que Francia no hará
concesiones sobre la seguridad de Israel, en referencia al pretendido
derecho de autodefensa que reclama ese gobierno.
La resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU que permitió
el cese de hostilidades desde el pasado día 14, deja abierta la
posibilidad a Tel Aviv para reanudar acciones de guerra contra el
territorio libanés, si considera amenazada su seguridad.
El pasado 12 de julio, Israel lanzó la ofensiva por mar, aire y
tierra contra el Líbano bajo el pretexto de liberar a dos soldados
capturados por el brazo armado del movimiento de confesión musulmana
chiíta Hizbolá, que respondió con cohetes a esa invasión.
Pero esa acción ocurrió apenas unos días después de una cruenta
operación bélica contra la franja de Gaza, también bajo el supuesto de
liberar a otro uniformado en manos de la resistencia palestina.
Al respecto, el ministro francés del Exterior consideró que una paz
justa y duradera para dos Estados (uno israelí y otro palestino) que
vivan uno al lado del otro es la mejor manera de garantizar la
seguridad en el Levante.