Queremos un nuevo Medio Oriente pero sin
las manos de Estados UnidosEntrevista
a Mohsen Bilel, ministro de Información de la República Árabe de Siria
ELSON CONCEPCIÓN PÉREZ
elson.cp@granma.cip.cu
Tras una "larga conversación entre hermanos y compañeros con el
General de Ejército Raúl Castro Ruz", en la tarde del domingo, y antes
de emprender el regreso a Damasco, el ministro de Información de la
República Árabe de Siria, Mohsen Bilel, ofreció declaraciones
exclusivas para Granma.
Ministro
de Información de la República Árabe Siria, Mohsen Bilel.
Tres semanas de agresión israelí contra la población libanesa y de
amenazas contra Siria e Irán, hacen más que imprescindible conocer en
voz del visitante su evaluación sobre la situación en el Oriente
Medio, luego de la agresión al Líbano.
Según la tónica de los medios occidentales, la confrontación
pareciera separada del resto de las tres guerras entre israelíes y
árabes. Esta fue la más larga y en la que por primera vez Tel Aviv se
enfrentó no a un ejército o a un Estado; pese a todo su poderío bélico
no pudo derrotar a un movimiento islámico, Hizbolá, aunque para ello
causó más de un millar de muertos entre la población libanesa y
destruyó buena parte de la infraestructura de esa nación. Al respecto,
el titular sirio opina:
La región ahora tiene los mismos problemas que antes de la guerra
contra el Líbano, con la tendencia de la administración norteamericana
de imponer su hegemonía en el área. Estados Unidos ha dicho claramente
que quiere construir un nuevo Medio Oriente, pieza clave en el diseño
de sus planes de dominación.
Ante tales propósitos el presidente Bachar Al Assad ha sido
enfático en la necesidad de construir un nuevo Medio Oriente, sin la
mano de Estados Unidos ni la agresión de Tel Aviv. El Medio Oriente
árabe, debe ser en el que se respete nuestra voluntad, la de la
resistencia, de la liberación, del desarrollo social, económico y
político. Eso es lo que necesitamos construir.
Nuestros países han sido agredidos y nuestros territorios ocupados
por Israel, y por tanto tenemos el derecho a luchar y resistir, hasta
construir una región de paz, libre de presencia extranjera y de
amenazas y agresiones.
Lo acontecido en el Líbano rompe el mito de la invulnerabilidad
israeli. ¿Cómo ha repercutido esta última agresión dentro de Israel?
Hoy día Israel es escenario de un grave dilema político. El
Gobierno de Olmert está afrontando una verdadera crisis y no se
descarta que la actual coalición tenga que dejar el poder, en medio de
las actuales contradicciones. Hay opiniones encontradas tras los
resultados de la agresión al Líbano. De un lado la actual Canciller,
el titular de Seguridad y el de Defensa hablan de negociar y dialogar
con Siria. En el centro de esa negociación debe estar la devolución de
las Alturas del Golán. Del otro lado, el vicepremier Simón Peres
responde que Tel Aviv ha ido cinco veces a la mesa de negociación, sin
resultados. Nuestro Presidente ha reiterado que estamos listos para
conversar, pero exigimos que el Golán sea devuelto a la soberanía
siria y que Israel se retire a la frontera del 4 de junio de 1967. Con
esto, estamos listos para encontrarnos con los israelíes en la
búsqueda de una paz que contemple su retirada del sur libanés, del
Golán sirio, y de los territorios palestinos ocupados. Tel Aviv debe
reconocer a ese pueblo su derecho a tener un Estado independiente y a
los refugiados a volver a su patria.
Quienes agreden a Palestina y al Líbano, y usurpan sus territorios,
saben bien que son los responsables de la situación de inestabilidad
de la región. |