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En la casa
¿Peligros menores?
JOEL MAYOR LORÁN
Joel@granma.cip.cu
Laura parece saber siempre los mejores caminos. No por andar
tomando atajos, sino porque conoce las vías más seguras. Tiene apenas
16 años, pero el cerebro muy despierto. Casi termina el
preuniversitario, es una de las promotoras del Centro Nacional de
Educación Sexual (CENESEX), y domina las reglas principales para no
permitir que la vida de un insecto ponga en peligro la suya.
Rosario
sabe que no basta con la fumigación para erradicar el mosquito, por
eso mantiene sus tanques tapados herméticamente.
Esta muchacha comprende que pudieran desarrollarse diversas
estrategias para librarnos de los vectores, solo que no han de
dejársele exclusivamente a Salud Pública. Escogimos su casa al azar y
ella nos explicó cómo se protegen del Aedes aegypti.
Por más que busquemos allí no hay sitio donde sobreviva el pertinaz
mosquito, nada de agua donde depositar huevos. "Mi mamá pertenece al
Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. Justo hoy anda en
función de esta campaña. Está visitando casas para ver si se cumplen
las medidas higiénicas necesarias".
De tal palo tal astilla, dicen, y Laura González ha ido adueñándose
de esos afanes. Nos muestra el tanque (herméticamente cerrado),
mientras hablamos de otros escondrijos favoritos del Aedes, la
urgencia de formar nuevas promotoras de Salud Sexual y su sueño de
estudiar Periodismo.
Un piso más arriba, en el mismo edificio (ubicado a unos metros del
Malecón habanero), Rosario Reigosa nos abre la puerta para que podamos
tomar una foto (desde el balcón) al depósito de agua en lo alto del
apartamento de su joven vecina.
A ella tampoco le van a formar un criadero en casa. Sin embargo, se
sorprende al escuchar que este zancudo se cuela hasta en las gavetas
del refrigerador y en los equipos de aire acondicionado. Allí desova.
En lo adelante, habrá de revisar. Sus 66 años quizás no lo permitan,
pero alguien más lo hará. Afortunadamente, no es de quienes piensan
que basta con la fumigación.
Las
botellas han de permanecer boca abajo, y los envases que no vayan a
utilizarse enviarlos a Materias Primas.
El insecticida no mata a los mosquitos que se incuban en huevos
bien escondidos. Por eso las botellas, latas y otros envases vacíos
han de colocarse boca abajo, preferentemente bajo techo (como los
neumáticos que sea imprescindible guardar); las plantas ornamentales
han de sembrarse en tierra, y es preciso cambiar el agua de los
floreros, vasos espirituales y bebederos de los animales en días
alternos, además de cepillar estos últimos.
Los expertos advierten de la necesidad de eliminar aguas estancadas
en patios y azoteas, también de rellenar con tierra o cemento los
huecos en los tubos de las cercas, y que al cambiar el agua de los
tanques no ha de botarse el abate.
Dice Roberto Hechavarría que él conoce bien cada una de las
orientaciones. "En primer lugar, leo el periódico y veo el Noticiero.
Por si fuera poco, trabajo en el punto de transportación de 23 y F. La
mayoría de las personas a las que ayudamos a trasladarse viene de
hospitales: del Calixto García, Fajardo, Ortopédico, Cardiovascular y
Oncológico. Se habla cantidad de las consecuencias de tener criaderos
de mosquitos. Yo los escucho y tomo medidas para evitarlas".
En la casa de al lado ocurre otro tanto. Jesús Vladimir no deja
pasar un día siquiera sin cambiar el agua a su mascota, la perra
Quiala. Y ya planifican junto con el resto de los vecinos un trabajo
voluntario para que al solar no se mude ningún Aedes. "Esos no son
peligros menores". |