— Italia renovó su demanda de ayuda a la Unión Europea para detener el
imparable flujo de inmigrantes ilegales que arriba a sus costas, y
anunció hoy un proceder aún más enérgico contra los traficantes.
Tras un fin de semana trágico por la muerte de un número impreciso
de inmigrantes que podría superar el centenar, entre los cuales hubo
al menos 10 niños, el gobierno italiano pretende actuar más
decididamente contra los traficantes de personas.
Con ese propósito, escribió este miércoles el diario La República,
serán endurecidas las penas para castigar ese delito y se creará una
fuerza integrada por diversas instancias policiales y militares que
actuará siguiendo las normas legales.
Un equipo especial de abogados y fiscales actuará a su vez contra
esa forma de delincuencia organizada que cobra varios miles de dólares
a cambio de travesías a través del mar Mediterráneo para alcanzar las
costas italianas.
En esas embarcaciones, en su mayoría en estado precario y
sobrecargadas, algunos de sus ocupantes mueren de sed y otros
ahogados, cuando los traficantes, temerosos de verse sorprendidos por
la Guardia Costera, los obligan a saltar al agua y alcanzar la costa a
nado.
Para la publicación romana, la inmigración ilegal debe combatirse
como la mafia y el terrorismo.
Este último fin de semana llegaron a las islas de Lampedusa, frente
a las costas de Túnez, y de Pantelleria, vecina a Sicilia, cerca de
250 ilegales, mientras otros 200 eran rescatados por la Guardia
Costera, empeñada, además, en la búsqueda de medio centenar de
desaparecidos.
Todos esos inmigrantes procedían en su mayor parte del norte de
África, Somalia y Eritrea, precisa el periódico.
Según estadísticas incompletas del Ministerio del Interior
italiano, más de 12 mil inmigrantes ilegales alcanzaron las costas
peninsulares en lo que va de año, mientras en el pasado alcanzaron la
cifra de 22 mil 800.
En los primeros siete meses de 2006 fueron encarcelados 300
traficantes.