Zapato apretado camino a Moscú

ALFONSO NACIANCENO

Después de liderar el grupo D de la Liga Mundial de voli durante la primera mitad del evento, la selección cubana dividió honores frente a Bulgaria en el balneario de Varna y cedió a los locales la primera plaza.

Era de esperarse un tope en extremo difícil, frente a un oponente de fuerza en el ataque y en su servicio, con una formación regular experimentada, cercana a los 2 metros de altura promedio, y de excelente desempeño defensivo, en especial por el centro de la net.

Este cronista días atrás consideraba como posibilidad real que cada equipo obtuviera un triunfo. En ese caso los cubanos, si halaban parejo de principio a fin en cada choque, retornarían a casa todavía situados en la punta de su serie. Pero en el desafío del sábado, ganado por los antillanos 3-2 (25-22, 29-27, 13-25, 15-25, 16-14), en los dos sets perdidos solo anotaron 13 y 15 puntos, en contraste con lo hecho por sus adversarios, quienes cayeron de manera apretada en las dos mangas iniciales. Ayer, para redondear su labor de desplazar a los nuestros de la cima, los balcánicos rubricaron una blanqueada 30-28, 25-19 y 25-21.

Bulgaria suma 8 satisfacciones y 2 derrotas, 840 tantos a favor y 733 en contra. Cuba tiene la misma cantidad de triunfos y reveses, con 821-726, en segundo lugar, cuando los centroeuropeos se medirán al sotanero Egipto (0-8) esta semana para terminar la etapa eliminatoria, en tanto los alumnos de Roberto García recibirán a Sudcorea (4-6), en la Ciudad Deportiva.

La posibilidad de clasificar (uno por grupo) de los nacionales rumbo a la finalísima de Moscú del 23 al 27 de este mes, ya no depende únicamente de lo que hagan a costa de los asiáticos.

¿Qué hubiera sido lo ideal para los cubanos?, me preguntó un vecino. Lo ideal hubiera sido que ganaran los dos en Varna.

 

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