Una plaza cultural
que lleva el nombre de Emiliano Salvador se levanta en el municipio
tunero de Puerto Padre, lugar de origen del afamado pianista cubano
que se convirtió en una figura emblemática del jazz latino.
Ángel Alberto Álvarez, principal proyectista de la obra, explicó
a la prensa que el parque está concebido en forma de un piano y
contará con 41 bancos de mármol para simbolizar la edad que tenía el
músico al morir prematuramente en octubre de 1992.
Enclavada en la cima de una elevación de 34 metros sobre la cual
se asienta la ciudad, a unos 700 kilómetros al este de La Habana, la
obra incluye la ubicación de 19 luminarias y la siembra de ocho
árboles, que representan el día y el mes en que nació Emiliano
Salvador, en 1951.
Salvador se inició en la música a los nueve años de edad como
integrante de una orquesta popular que dirigía su progenitor en
Puerto Padre, y luego cursó estudios en la Escuela Nacional de Arte.
Posteriormente, junto a Silvio, Pablo y otras figuras prominentes
de la música cubana, fue uno de los fundadores del legendario Grupo
de Experimentación Sonora del ICAIC.
Compositor, arreglista y sobre todo excepcional en el teclado,
Emiliano actuó en España, Francia, Italia, Alemania, la antigua
Unión Soviética, Holanda, Canadá, México, Colombia y otros países de
Europa y América, donde sus discos tienen amplia difusión.
En 1980 tuvo el honor de ser el primer latinoamericano que
participó en el concierto "Pianísimo", del prestigioso Festival de
Ottawa, Canadá, al cual asisten los mejores pianistas de jazz del
mundo. (AIN)