|
Trece servicios más en el Policlínico
MARIANELA MARTÍN GONZÁLEZ
mmartin@granma.cip.cu
No es solo una cuestión de superficie. El asunto toca más a fondo.
La reparación y remodelación realizada al Policlínico Doctor Mario
Muñoz Monroy, del Wajay, en Boyeros, llevó hasta 693 metros cuadrados
su área, pero el crecimiento más importante radica en el incremento de
los servicios de salud (de 10 que existían a 23).
Existen
seis Salas de Espera, en cada una de ellas la comunicación es
planificada por especialistas.
Que lo digan los enfermos que han requerido el tratamiento conocido
por trombolisis, mediante el cual se logra una mayor supervivencia de
los infartados. Es uno de los logros de mayor impacto asociado a las
transformaciones. Ahora, según el doctor Liván Sánchez, director de la
entidad, estos pacientes solamente son remitidos a rehabilitarse a los
hospitales, y cuando cuenten con la sala de terapia intensiva, como
está previsto, todo el tratamiento correrá a cargo del centro.
El área de atención del Policlínico sobrepasa los 40 kilómetros
cuadrados y brinda cobertura a 25 584 habitantes; sin embargo, según
la doctora Carmen Tenorio, subdirectora del Mario Muñoz, muchos
pacientes son asistidos en sus hogares periódicamente a pesar de la
extensión territorial.
"Atendemos niños con enfermedades poco frecuentes, entre ellos el
único con Síndrome de Proteus reportado en el país. Hasta su casa van
por sus propios medios nuestros especialistas. Gracias a eso ya la
niña habla y evoluciona de manera sorprendente," asevera Tenorio.
Laritza
juega con el doctor Ariel.
La doctora Irasema Agudo, especialista en Medicina General
Integral, ahora cursa la Maestría en Bioenergética y culmina otro
Diplomado en Homeopatía. Atiende cerca de 30 pacientes a diario con
métodos naturales y tradicionales, y alega sentirse a gusto porque los
resultados se aprecian en la calidad de vida.
"Tratamos distintas enfermedades mediante el ozono. Este método lo
aplicamos, por el momento, solo a través de la vía oral para combatir
las giardias, pero próximamente lo haremos por otros conductos. El
glaucoma, los trastornos nutricionales y el asma bronquial, pueden
controlarse y hasta curarse si aplicamos la ozonoterapia," precisa la
doctora Agudo.
En septiembre próximo cerca de 30 estudiantes ingresarán a la
entidad para formarse como galenos. Ariel Santana, subdirector
docente, dice que los primeros en asumir la docencia serán los
miembros del Consejo de Dirección, para que los facultativos de los
consultorios no interrumpan sus labores asistenciales. A ellos les
corresponderá la tutoría, pues trabajarán muy ligados a los
estudiantes.
En el Policlínico del Wajay las Salas de Espera no son espacios
para ejercitar la paciencia. Allí ocurren charlas interactivas que
enseñan a vivir en armonía con el entorno y nuestro cuerpo.
Especialistas en distintas materias exponen sobre temas de interés
para quienes aguardan por su turno: el funcionamiento del centro de
atención primaria, entre ellos.
Ángela Gandarilla tiene mucho de maestra, médico y hasta de
constructora. No estudió ninguna de esas profesiones u oficios. Se
jubiló del MININT con grados de mayor, pero gran parte de su vida la
ha dedicado a sus funciones como delegada del Consejo Popular del
Wajay.
"Ángela más que autoridad, es ejemplo. Eso le permite no solo
llegar hasta nosotros, plantearnos inquietudes e irse con las nuestras
a fin de solucionarlas. La hacen parte de este colectivo, como lo son
los demás factores comunitarios," aclara el Director del Policlínico,
quien precisa que si todos continúan trabajando unidos la Excelencia
no será una quimera. |