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— Al menos dos soldados estadounidenses y uno afgano resultaron
heridos hoy durante un ataque perpetrado contra una base militar en el
noroeste de la provincia de Nuristán, comunicó el mando del Pentágono
en esta capital.
El vocero de las tropas, coronel Tom Collins, precisó a la prensa
en Kabul que esas bajas se registraron cuando un grupo de rebeldes
disparó con cohetes y armas ligeras sobre el enclave instalado por los
ocupantes en esa porción del territorio afgano.
Según Collins, en el enfrentamiento que siguió las tropas conjuntas
norteamericano-afganas apoyadas por la aviación ocasionaron 12 muertos
a los atacantes.
En otro incidente, una patrulla británica de las fuerzas de la OTAN
disparó y mató a un policía afgano armado "por error" en las cercanías
de la instalación militar de Musa Qala, en la volátil provincia sureña
de Helmand.
De acuerdo con un comunicado difundido, los efectivos de Londres de
la organización belicista atlántica "confundieron con un insurgente",
al soldado afgano y abrieron fuego de inmediato.
Mientras, Australia, uno de los principales aliados de Estados
Unidos, desplegará en septiembre próximo otros 150 militares en la
parte central del territorio afgano bajo el mando directo de Holanda.
Con ese nuevo envío sumarán 400 los efectivos australianos
respaldados por dos helicópteros de transportes artillados Chinook.
La inseguridad se incrementó en todo el sur en los últimos meses,
pese a las ofensivas lanzadas por Estados Unidos y sus aliados,
relevadas ahora por las tropas de la OTAN, que en sólo una semana de
operaciones experimentaron nueve muertos.
Más de 900 personas perdieron la vida desde mayo pasado, incluidos
rebeldes, civiles y soldados de ellos 70 ocupantes extranjeros.
Esa cifra representa la mayor desde la invasión lanzada por Estados
Unidos en noviembre del 2001 a Afganistán.