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Bombardeos israelíes elevan riesgo cancerígeno en el
Líbano y Siria ROMA, 8 de agosto.— La marea negra que
provocó un bombardeo israelí sobre la central eléctrica de Jiyé, 25
kilómetros al sur de Beirut, elevó el riesgo de la población libanesa
y siria a contraer cáncer, advirtió AFP.
La
artillería israelí continuó martillando con sus proyectiles zonas
libanesas.
"La presencia de carburante en las costas libanesas y sirias expone
a las poblaciones de las zonas afectadas a un aumento del riesgo
cancerígeno", afirmó el Centro Italiano de Información del Convenio de
Barcelona, para la protección del Mediterráneo.
La marea negra, de unas 30 000 toneladas, que avanzó 120 kilómetros
al norte y alcanzó las costas sirias, es un "coctel tóxico de alto
riesgo compuesto por sustancias que provocan cáncer y perjudican el
sistema endocrino. Lo que se vertió no fue petróleo, sino carburante
para las centrales eléctricas, que contiene benceno, clasificado como
un cancerígeno de clase 1", añadió.
Mientras, los aviones de fabricación norteamericana y la artillería
de Israel prosiguieron el genocidio en el sur y otras partes del país,
y tropas sionistas llegaron a penetrar unos ocho kilómetros en la
parte meridional, donde encuentran fuerte resistencia de Hizbolá.
La fiereza de los combates, dice PL, se explica por la intención de
Tel Aviv de preparar la penetración en el sur libanés de 10 000
soldados, con la misión de desplegarse al sur del río Litani.
Mientras tanto, los milicianos del Hizbolá (Partido de Dios) se
reafirmaron como el más efectivo contén de las tropas de Israel, al
causarle otros cinco muertos, admitió el mando sionista. El parte
israelí, dice PL, fue complementado por informaciones del Partido de
Dios que reivindican la destrucción de una excavadora y dos tanques de
la serie Merkava, el caballo de batalla del ejército agresor. |