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Con la dignidad se puede construir un mundo
JOEL MAYOR LORÁN
Joel@granma.cip.cu
Viene
hoy muy contento. Los ganadores de la sede del Acto Central por el
26 de Julio agitan sus banderas. Fidel les responde con buenas
noticias; en su oratoria está la prueba de que con la dignidad se
puede construir un mundo.
Los asistentes saben de
victorias, no solo porque sus héroes estuvieran entre los primeros
en salir a buscar la libertad a la manigua, porque tomaron Bayamo
hace más de 100 años y ahora la ciudad es definitivamente del
pueblo. Conocen los triunfos de estos tiempos. Ellos mismos
construyeron la Plaza, y por eso regresaron adonde antes hubo polvo
y sudor, para disfrutar las palabras de su líder y amigo.
El Comandante en Jefe
comentó con sólidos argumentos la obra de la Revolución cubana y
las transformaciones en Granma. Se preguntó qué "transición"
necesita un país cuya esperanza de vida al nacer supera el promedio
de los desarrollados. Y bromeó también, compartió su alegría con
la gente que lo quiere.
Allí estaban los que de
haber nacido en poblados como Minas del Frío, La Estrella, Mompié
y La Otilia, antes del Primero de Enero, hubieran estado condenados
a la miseria. Estaban los que estudian en escuelas de arte o de
Informática, y quienes habían perdido la posibilidad de
convertirse en universitarios por azares de la vida y recibieron
otra oportunidad.
El Socialismo va
demostrando cuánto vale con hechos concretos, y ellos mismos han de
fundar las obras nuevas. Por estos días quedaron listas muchas.
Para los próximos meses habrán de terminar otras. Cada día
emprenderán más..., pues hay muchos sueños que comenzó Martí, y
Fidel se propone hacerlos más grandes. |