Sus ataques de este jueves
coincidieron con una reunión de la cúpula de Tel Aviv sobre sus
próximas acciones contra supuestas posiciones del movimiento
Hizbollah (Partido de Dios).
Según los agentes libaneses, un
policía y dos civiles perecieron por los disparos de la aviación
contra objetivos en el valle de la Bekaa e impactaron vehículos
cerca de Kark in Zhale, en la dirección este.
Otra zona bombardeada fue Ilim al
Tuffah, donde los atacantes dispararon por lo menos tres decenas de
misiles contra viviendas supuestamente relacionadas con el Partido
de Dios.
Los aviones de Tel Aviv también
atacaron la aldea de Shukin, cerca de la ciudad de Nabatiyeh, al sur
de esta capital, el poblado de Zefta y Bazalieh, en la parte
oriental del país.
Medios de prensa notificaron que las
secuelas de esas acciones resultaron más dramáticas, debido a que
en muchas ocasiones el personal de auxilio no pudo llegar hasta los
lugares afectados.
Hasta le momento se desconoce la
cantidad exacta de víctimas causadas hoy por la aviación de
Israel, cuyo gobierno evalúa si lanza o no una ofensiva terrestre
luego de 15 días de ablandamiento con la aviación y la
artillería.
El gabinete de seguridad del primer
ministro israelí Ehud Olmert valora la posibilidad de iniciar una gran
invasión por tierra contra Líbano como en 1982, pero ahora las
complicaciones podrían ser mayores.
Olmert analiza este jueves la
ejecución de nuevos ataques de sus fuerzas, que la víspera fueron
detenidas por la resistencia en las localidades de Bint Jebeil y
Marún Al Ras, donde perdieron nueve soldados y 22 recibieron
heridas.