Blair realizará una visita de cuatro
días al país norteño, la segunda en menos de dos meses, luego de
conocerse un sondeo del diario The Guardian, en el cual más de 60
por ciento de los encuestados criticó su sometimiento a la Casa
Blanca.
La mayoría de los británicos estima
que la llamada relación especial entre ambas naciones esta lejos de
ser equilibrada, como ocurrió en Afganistán, atacada por Estados
Unidos en octubre de 2001, o en Iraq, agredida en marzo de 2003.
En ambos casos, el Reino Unido apoyó
política y militarmente los propósitos belicistas del presidente
norteamericano, George W. Bush, pese a la fuerte oposición de los
británicos a la participación de los militares nacionales en esas
agresiones.
Ahora Londres sigue los pasos de
Washington, aliado incondicional de Tel Aviv, en la crisis del
Líbano, atacado por Israel hace dos semanas, con saldo de unos 400
muertos y más de mil heridos, así como cerca de 700 mil
refugiados.
Medios de prensa cifran poca o
ninguna esperanza en el resultado de la estancia de Blair en Estados
Unidos, mientras representantes de 15 países, tres organizaciones
internacionales y el Vaticano llamaron a formar una fuerza de
estabilización para el Líbano.
Las demandas de poner fin a las
hostilidades en la nación de los Cedros se incrementaron después
que la aviación israelí mató a cuatro miembros de la Fuerza
Interina para el Líbano (FINUL).
De acuerdo con la cadena de radio y
televisión británica BBC, las primeras investigaciones sobre ese
hecho indican que los observadores llamaron en 10 ocasiones a Tel
Aviv a detener el ataque de seis horas de la aviación.
Aun así, Blair consideró la
víspera que apoyaba la posición de Washington de oponerse a un
cese del fuego, pues ello supuestamente puede favorecer un
reforzamiento de las posiciones del movimiento chiíta libanés
Hizbolá, la cual capturó a dos soldados judíos.
Medios de prensa locales destacaron
el malestar existente entre varios de los propios ministros del
gobierno laborista ante el silencio de Blair, quien se niega a
condenar explícitamente las acciones bélicas contra el país de
los Cedros.