| Ola de calor y apagones en serie en Estados Unidos
LOS
ÁNGELES, 25 de julio.—La ola de calor que afecta desde hace dos
semanas a Estados Unidos ya provocó grandes cortes de electricidad
en Nueva York (noreste) y California (oeste), que parecieron revivir
el devastador impacto provocado por apagones en los últimos años.
El mismo escenario podría repetirse
este martes, cuando la Agencia Independiente del Sistema Eléctrico
de California prevé un consumo de 50 538 MW a mediodía, contra un
promedio de 46 000 MW por día en verano.
California vive con la obsesión de
cortes de energía escalonados, como sucedió durante la crisis
energética del 2001, atribuida a una fallida liberalización del
sector y que obligó a las autoridades a decretar el estado de
emergencia.
"Los
ahorros de energía voluntarios marcan una diferencia", afirma el
subsecretario a la Energía de California, Joe Desmond. "Las
condiciones meteorológicas actuales no se habían visto desde hace
57 años", según el funcionario.
El termómetro subió a 48 grados
centígrados el fin de semana pasado en Woodland Hills, en la
periferia de Los Ángeles, un récord absoluto para esta región.
Unos 50 000 hogares estaban sin
corriente eléctrica al comienzo de la semana en California, en
especial en San Francisco. En total, desde el 13 de julio, más de
700 000 residencias se quedaron oscuras en algún momento, sin
refrigerador ni aire acondicionado, según el diario Los Ángeles
Times.
Tal situación es la consecuencia de
años de subinversión en las infraestructuras públicas. Algunos
elementos de la red eléctrica datan de la década de 1930, de
acuerdo con el Departamento de Energía de Los Ángeles.
En Nueva York, donde al menos 6 000
personas del barrio de Queens sufrieron un apagón durante ocho
días, lo vetusto del equipamiento provocó la amargura de los
habitantes, quienes recién la víspera recuperaron la electricidad.
Hasta 100 000 hogares estuvieron privados de corriente durante el
fin de semana.
Algunas calles tienen el aire de una
zona invadida por refugiados: la Cruz Roja ofrece comida, agua y
hielo a quien lo requiera, mientras se organizan consultas médicas
en la vereda.
"Es
surrealista. Estamos en Nueva York. Esto no debería pasar con los
impuestos y las facturas de electricidad que pagamos", denunció un
residente citado por el diario USA Today. |