La historia de la provincia de
Holguín, por cuyas costas arribó a esta Isla Cristóbal Colón en
1492, quedó plasmada en el mural en alto relieve, uno de los más
grandes al aire libre de Cuba, inaugurado en esta ciudad.
Con 16 metros de largo por cinco de
altura, la obra fue instalada en el mismo sitio fundacional del Hato
de San Isidoro de Holguín, creado hacia 1545 por un capitán
extremeño del cual tomó el nombre esta urbe y la provincia.
El conjunto escultórico, construido
en cemento, recoge los momentos más trascendentales de la historia
holguinera, desde el inicio de la conquista española con la llegada
de Cristóbal Colón, la presencia aborigen, hasta las contiendas
contemporáneas.
Los artistas Michel Cruz y Henry
Albuerne, bajo la batuta de Julio Méndez, concibieron la pieza en
forma de un pergamino antiguo, en el cual cada una de sus páginas
expone un fragmento de la historia de Holguín.
El mural se compone de 42 elementos
de diferentes tamaños y formas, de los cuales 27 son figuras
humanas y dos de animales caballos, además de varios símbolos de
esta tierra, como el hacha petaloide aborigen mejor conservada en
las Antillas.
Hirám Pérez, Historiador de la
Ciudad de Holguín, aseveró que esta obra marca un punto de giro en
la escultura cubana, por sus dimensiones y su ubicación a la
intemperie. (AIN)